Tiempo en el trabajo

¿Es el tiempo relativo?

Para mí la percepción del tiempo es personal e intransferible, como las tarjetas de embarque del avión. Y entonces, ¿qué hacemos para sentir que llegamos a todo? Primero, hay que usar mucho sentido común, y eso a veces se nos olvida; y segundo, existen herramientas súper útiles para ayudarnos en el día a día a digerir las múltiples tareas que se pueden llegar a acumular y tatuarse con el nombre de procrastinación en nuestra pierna. Y brazo. Y pie.

¿Rascamos minutos? Te propongo ocho maneras, tú las coges o las dejas.

Momentum. Esta bonita extensión gratuita de Chrome instalada en tu ordenador te da los buenos días con una imagen espectacular de nuestro planeta y una cita que, cuanto menos, invita a la reflexión. Pero lo mejor es que te permite listar tareas para organizar tu día que vas tachando (con su correspondiente orgasmo). ¿Mi recomendación?, no poner más de tres o cuatro, no sería real.

Google Calendar.  Un clásico. Porque lo que no está aquí no existe en mi vida. Hay otros muchos hermanos pero a mí me gusta la  sincronización con los contactos de Gmail para compartir eventos, poner reuniones o avisar a alguien de que le toca pasear al perro. Además, te avisa media hora antes de la siguiente tarea.

Priorizar las tareas. Urgentes e importantes no son equivalentes. Elegir lo que voy a hacer y cuánto le voy a dedicar es fundamental.

Bloc de notas del móvil: Tengo el disco duro a tope, así que cada idea va al bloc. Esto me permite dormir mejor por las noches porque ya sé que no he de recordarlo.

Anotar las tareas de la semana el viernes anterior. De esta manera tengo una organización saludable de lo que haré sin entrar en el lunes con ese estrés innecesario. Y después siempre puedes modificarlas, claro.

No tener cien mil pestañas del ordenador abiertas. Per favor, es una pérdida de tiempo y te desconcentras siempre. Y sí, el Facebook el primero que cierras.

Poner el móvil en silencio. Yo lo pongo en silencio y solo lo cojo si llaman del colegio o si es mi madre.

No creer que puedes hacer diez cosas a la vez. No puedes, así que primero A, luego B, luego C… Y lo que no se hace hoy se hará mañana.

Bonus

Celebrar los pequeños logros. Cuando acabo un proyecto o tarea ¡bailo, canto, salto! Lo que más te guste, pero celebra.

Somos dueños de nuestro tiempo y no al revés. ¡Adueñémosnos!

María de Quesada, gestión de redes y creación de contenidos en Agua y Sal

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