Yoga

Por mí y por todos mis compañeros

En casi todos mis trabajos he apretado al máximo mi capacidad hasta quedar exhausta. No solo porque el trabajo lo requiriera, sino porque llevo de serie el piloto de darlo todo siempre. Y pienso que llegar a esos extremos no le interesa a nadie, ni a las empresas ni a nosotr_s.

Entonces, ¿cómo regular la energía que le ponemos a las tareas diarias del trabajo y de la vida? Para mí la clave está en el necesario descanso y en el autocuidado.

Y con descanso no solo me refiero a dormir las horas necesarias. Descansar también significa parar a lo largo del día las veces que necesitemos para poder recargar la energía que muchas de las actividades que realizamos requieren. ¿Fácil?, no lo creo, porque hay que priorizarse primero.

Recuerdo que una compañera de trabajo compartió en una ocasión la idea de reservar bloques de hasta tres horas a la semana para dejar a la mente libre. Reflexionar sobre temas que nos interesan, leer, o simplemente salir a caminar, escuchar música o meditar. ¿Alguna vez os habéis preguntado por qué aparecen las mejores ideas en la ducha o en la cama, justo antes de dormir o cuando no tienes el ordenador delante? Cuando nos relajamos es precisamente cuando la mente tiene el espacio para ser ser más creativa y dejar volar la imaginación.

Relajación

La relajación y la creatividad van de la mano, entonces, ¿qué hacemos que no tenemos ni un minuto para dedicarnos?

He aprendido mucho y sigo haciéndolo cada día de las experiencias de la vida, así que cuando he acabado quemada por exceso de trabajo (u otras razones) me he recompuesto entendiendo que todo pasa por empezar primero con mi bienestar. Si yo no estoy bien, ¿cómo voy a rendir en mi trabajo, estar tranquila con mi familia o responder amablemente en una discusión?

Mi herramienta para mantenerme equilibrada, serena, calmada, amable y compasiva (todo lo que puedo, oigan) es el yoga. Y como es una práctica diaria intento desenrrollar la esterilla cada día y ver qué hay hoy en mí y qué puedo hacer para recibir el día y a las personas que lo comparten conmigo de la mejor manera. Practico, guío, estudio y aprendo cada día. Y de todo ello extraigo que cuidar de mí es cuidar de todas las personas que me rodean, y hasta de los trabajos.

Y tú, ¿qué rutina de autocuidado tienes?

María de Quesada es  periodista, responsable de RRSS en Agua Y Sal Comunicación y guía de Hatha Vinyasa Yoga en varios estudios en València.

 

Deja un comentario