¿Qué modelo de comunicación se impone tras las elecciones?

Esto no es un análisis post electoral

Imagen de iloveclicks
Imagen de iloveclicks

Tras la (sufrida y larga) pre campaña, la (cansina) campaña y el posterior recuento electoral, sin entrar en análisis post electorales, no hemos venido a eso, una cosa ha quedado constatada: se confirma que vamos hacia un nuevo escenario político, una nueva forma de hacer política, pero más importante que todo ello, se impone una nueva forma de comunicar, de gestionar la comunicación.

¿Por qué decimos todo esto? Sencillamente, porque el ‘plasma’ ha muerto, el ‘no comment’, las comparecencias sin atender preguntas (porque a esto no se le puede llamar rueda de prensa) o el conocido ‘aixó hui no toca’, no solo han quedado atrás sino que han pasado factura a sus acólitos.

La comunicación no es un filtro, un escudo, un parapeto,  como lo han entendido algunos (PP), la comunicación es un canal y eso exige preparación y perfiles formados, no lo que encontramos tras el líder de Ciudadanos, por ejemplo. Rivera es humano y se le hizo larga la campaña y sus candidatos no han dado la talla (contrato único, violencia machista, IVA a productos básicos…).

Es verdad que esta ha sido una campaña a la americana, quizá la primera en la que se han soltado el pelo unos y otros y tanto a candidatos como a los equipos asesores, la bisoñez en estas lides les ha pasado factura (tics de Rajoy, axilas de Iglesias, genio subido de Sánchez, bailes de Rivera… de todo ha habido).

Y al ser una campaña a la americana, el terreno en el que se ha jugado ha sido la TV y eso se traduce en la necesidad de una labor actoral, que suene pero que no sea improvisada, aunque el agravante de la TV es que nos devuelve superficialidad, más que análisis. En esto último es donde debe hacer un esfuerzo la prensa en papel, o se exige en ofrecer análisis, en estos tiempos, o se queda ‘sin silla’.

Y también al ser una campaña a la americana también ha hervido a gran ebullición la red, eso si, sin generar interacción y réplica por parte de los responsables de perfiles tanto de candidatos como de las siglas a las que representan.

En definitiva, y esto ya no solo va para formaciones políticas o candidatos, sino también para empresas, organizaciones y portavoces, se impone la comunicación profesional y preparada, porque ésta más que nunca debe ser ágil y próxima, de lo contrario no se da la talla y, además, se corre el riesgo de que se te pueda pasar ‘la vez’ para siempre.

Y ahora el reto ¿serán capaces de dialogar y formar gobierno? La comunicación va a ser la clave, también, en este proceso que ahora se inicia.

 

Pere Ferrer