Marcas 2 – Consumidores 0 (que no consumidor 2.0)

Los consumidores. Los verdaderos triunfadores de la comunicación 2.0.

Esa casta que tantas penurias y abusos ha sufrido y que ahora (parece) ha visto recompensado su esfuerzo.

Esos parias olvidados con unas tragaderas infames capaces de resistir horas y horas de tele tienda en horarios imposibles.

Los mismos que ahora esperan a las puertas del Apple Store el día de su apertura para obtener su ‘juguetito’.

Idénticos a los que han esperado una tortura de días al comprobar que en la tienda ya estaba agotado. Y lo mismo hablo de un smartphone que de una muñeca Monster High.

Los consumidores del rollo táctil, de la aplicación fácil, de la tablet para plantar en cualquier reunión en la que tomar cuatro notas ilegibles en una pantalla borrosa con los últimos restos de margarina ultra diet de tu pareja.

Los chupa sangres de la wifi a toda costa y del geo localizador para largar a cascoporro dónde se encuentran, sin saber ellos mismos en qué punto están en la escala del ‘jhonnymencuentro’.

Los del climatizador bi zona. Los del 3D y smart TV.

El grifo de cerveza instalado en la chaise longue; bueno, con estos comulgo más.

La bebida espirituosa tras el menú degustación. Vamos, el chupito ‘de gratis’ que te jode la sobremesa.

El parrot, el led, el low cost del fashion week, el mega surround, la estación meteorológica de alcoba.

El último gadget para tu nuevo amigo íntimo.

Pues bien, todos ellos, los consumidores son, bueno somos, los triunfadores de la noche. Somos reinas por un día. No, no por un día, nos han dado el mando. Tenemos elPOWER engrasado y listo para usarlo y es entonces cuando: Horreur!

Aguas de Valencia te sube la factura (que no emite, solo te llegan los cargos) un 6% de media. ¿Tendrá algo que ver el agujero de EMARSA?

Iberdrola te envía comerciales masca chapas con zapatos de punta y traje imposible de la boda de su cuñado, él mismo que ha accedido a casarse porque dejó preñada a ‘la Vane’ y aprovecha el régimen abierto de fin de semana para celebrarlo por todo lo alto. Y trata de venderte contratos duales tan imposibles como su estilismo, al tiempo que te explica que aquello de las facturas bimestrales va a desaparecer, porque entre otras cosas están denunciados por hacer lecturas ficticias.

O va Ono y te exige que la solicitud de baja la envíes por fax: ¡en 2014! Y Vodafone te renueva automáticamente sus contratos de forma unilateral sin tu firmar nada, pero si cambias de compañía te sanciona con cantidades astronómicas y para solucionarlo tienes que llamar tú. O el compromiso Bancaja o Bankia o Branquias o cómo mierdas se llamen, que con su código de buena conducta te penaliza si tu cuenta no rebasa los 2.000 €, te cautiva de por vida igual que aquella quebrada CAM con sus asquerosas ‘participaciones preferentes’ que han dejado en la estacada a miles de pensionistas que han querido recurrir a sus fondos, no para pegarse una buena vida, que se la merecen, sino para acudir en rescate de sus hijos, puesto que se han quedado en el paro y no pueden hacer frente a una hipoteca y el banco de turno (quizá él mismo) ha pasado su informe a la central para plantearse, en tiempo indefinido, la dación en pago. Algo que, por cierto, solo he escuchado a la Banca Cívica decir que se muestra proclive a aceptarlo.

O el Banco Popular, al que vas a cobrar un cheque en ventanilla emitido por su propia entidad, en la misma ciudad y te cobra comisión por no hacerlo en la ‘oficina de origen’. ¡Qué miserables!

Pero vas y te cambias la adsl a Iberfone, una filial de la mega Indra que ha pegado el pelotazo con la administración y resulta que su servicio de atención al cliente pasa por llamar a un 902, que además no está operativo los fines de semana (qué consideración con el gremio de teleoperadores).

Y todo eso cuando tiempo atrás escuchaba a un alto cargo de gasnatural, ahora tambiénfenosa que se vanagloriaba de decir que no quería clientes ‘cautivos’, sino ‘cautivados’, instantes antes de lanzar a arrasar con todo a una pléyade de acólitos subcontratados, desesperados por asegurarse las comisiones por captación de cada nueva instalación o cliente.

Y me planto ya, porque esto no tiene fin y no entro en las ‘ventas flash’.

¡Vaya, pues qué poder tenemos los consumidores! Mientras ellas, las corporaciones, viven del contrato que en su día nos hicieron firmar, del servicio de mantenimiento y del seguro. Nos generan la necesidad y nos esclavizan. En definitiva, pagamos por la luz, el agua, internet, teléfono, gas… y creo que bastante, para la mierda de servicio de atención al cliente que presta el 95% de todas ellas.

Por todo ello, aprovecho estos foros y la comunicación 2.0. para, al menos, trasladarles mi queja, que será la de muchos. Ese tipo de quejas que no tienen cabida en sus webs ‘blancas’ o redes en las que se presentan, porque al final, también están ‘capadas’ como eunucos y me cargan sus fotos de banco de imagen a 1$ y sus mensajes sacados de un manual de autoayuda barato de marketing para primerizos.

Empresa de servicios: ¡Enséñame la pasta!

Tipos de usuarios en las redes sociales

Las redes sociales forman parte de nuestras vidas, gracias a ellas podemos tener mayor contacto con nuestros amigos o familiares que viven lejos de nosotros o saber que ocurre al otro lado del mundo sólo con echar un vistazo a nuestro muro de Facebook o Twitter. El otro día, WhatsApp dejó de funcionar por unas horas y las redes sociales estaban llenas de alusiones a ello. Es solo un ejemplo de como cuando una de nuestros canales de comunicación habitual dejan de funcionar nos sentimos un poco desubicados.

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Vía Pinterest

Son algo tan natural ya en nuestras vidas que no podríamos imaginar nuestro día a día sin ellas. Sin embargo, también hay otros integrantes de la sociedad que reniegan de estos nuevos canales y se resisten a abrir un perfil en Facebook, Twitter, incluso se niegan a descargarse el WhatsApp o alguna aplicación similar. Hemos leído mucho al respecto y nos hemos encontrado con algunos artículos en los que se habla de los distintos perfiles en torno a las redes sociales. Lo compartimos con vosotros en esta publicación. Estos perfiles, de los que hablamos a continuación, son los detectados en un estudio  de la Universidad de Winchester y al que ha hecho referencia Baquia en su blog.

Los Ultras son los que no pueden vivir sin las redes sociales. Para ellos estos canales son los únicos para comunicarse con su entorno. Este tipo de usuario puede sufrir des-conexión si no pueden conectarse a las redes. Del mismo modo, los  Negadores pueden experimentar ansiedad si están mucho tiempo alejados de las redes sociales pero en estos perfiles lo curioso es que nunca lo reconocerán, es más, harán alarde de poder vivir perfectamente sin ellas

Los Ocasionales son los que abren sus perfiles en redes pero no son nada activos en ellas, pueden estar varios días sin actualizar sus perfiles o sin comentar nada en ellas. Los Vírgenes son los que acaban de aterrizar en el mundillo social, se trata de un estado inicial y que luego acabarás por situarse en una u otra categoría de usuario, puede ser que se animen y conviertan en ultras o simplemente en usuario ocasional.

Los Rondadores o usuarios pasivos son los que están en las redes pero solo para leer o visualizar los contenidos de los demás, no comentan, no comparten, están vigilantes a las novedades de los demás.

Hay un grupo de usuarios conocidos como Pavos reales que son los que disfrutan mostrando sus éxitos en las redes, seguramente no pasa un día sin que se vea una foto suya subida al Instagram. Les encanta que les sigan y que comenten y feliciten por todo lo que comparten.

Aquellas personas que se introducen en las redes de forma anónima, con un nombre falso, son reconocidos como Fantasmas o, Cambiantes si suelen hacer uso de distintos perfiles falsos. No quieren que se sepa quien son en realidad.

A los Preguntones les gusta mucho generar debate lanzando preguntas para que la gente de su opinión y los Informadores son los que tras leer sus fuentes de información comparten noticias o asuntos que creen interesantes para todos sus amigos de las redes sociales. Si además el usuario es uno de los que está pendiente de la interacción que genera su publicación podríamos hablar de un usuario Sollozante.