Contra el cansinismo mediático

Estos días leer la prensa en Valencia, escuchar la radio o recurrir a cualquier otro medio resulta un tanto monotemático, solo se habla de: políticos (en su inmensa mayoría del PP) investigados, anteriormente conocidos como imputados; y si nos refugiamos en el espectro nacional el asunto se divide en dos subtemas: ‘merder’ post electoral, les recuerdo que hace dos meses que tuvimos elecciones, aunque no tengamos gobierno, salvo en funciones y el segundo subtema, más de lo mismo, otra vez políticos investigados, más corrupción, más paseíllo por los juzgados…

 

Imagen de El País
Imagen de El País

Y los que nos dedicamos a esto de la comunicación corporativa o empresarial estamos a un paso de lanzar un grito desesperado a modo de ¡BASTA YA! Por favor, pasen página vuesas mercedes, aquellas que están por encima del bien y del mal y marcan la línea editorial a seguir y recuperen un tono creativo que defienda o destaque la iniciativa empresarial, la de las asociaciones u organizaciones en su quehacer diario, los hitos de los emprendedores, los logros de aquellos que innovan, investigan, los triunfos de esas personas anónimas de las que te alegras que sean noticia y desterremos a las páginas de tribunales ‘tota eixa merda que apareix a punta pala’ que nos parecía surrealista y que incluso se presentaba como reveladora, algo que ya se está convirtiendo en un circo grotesco que, de acuerdo, no conviene olvidar, pero los que nos dedicamos a la comunicación preferimos que más que ‘la pena del telediario’, caiga sobre todos estos personajes una sentencia firme que los exculpe o los mande al trullo, pasando por caja, eso sí, y reponiendo para el erario público todo lo sustraído ¿Es mucho pedir? A todos nos gustaría.

El único consuelo que nos queda para no caer en un tedio que además no deje hueco en los informativos, ni páginas en los periódicos es el de saber que en los medios la actualidad manda y los temas continuados en el tiempo cansan y ellos también se acaban cansando y llega un momento en el que sin saber por qué comienzan a mirar a otros frentes, a poner el foco de la noticia en otro lado y quién sabe, quizá se detengan en algo interesante, en algo que les propusiste y que, de repente, ven con los ojos de lo ‘noticiable’.

Así que, ya saben mis tocayos, sitúense en un punto estratégico para cuando se mueva ‘la alcachofa’, para cuando realice ese balance de blancos la cámara, para cuando se les caiga un tema, para cuando, en definitiva, decidan… pasar página. Ganarán todos, pero, sobre todo, la audiencia.

Pere Ferrer

¿Qué modelo de comunicación se impone tras las elecciones?

Esto no es un análisis post electoral

Imagen de iloveclicks
Imagen de iloveclicks

Tras la (sufrida y larga) pre campaña, la (cansina) campaña y el posterior recuento electoral, sin entrar en análisis post electorales, no hemos venido a eso, una cosa ha quedado constatada: se confirma que vamos hacia un nuevo escenario político, una nueva forma de hacer política, pero más importante que todo ello, se impone una nueva forma de comunicar, de gestionar la comunicación.

¿Por qué decimos todo esto? Sencillamente, porque el ‘plasma’ ha muerto, el ‘no comment’, las comparecencias sin atender preguntas (porque a esto no se le puede llamar rueda de prensa) o el conocido ‘aixó hui no toca’, no solo han quedado atrás sino que han pasado factura a sus acólitos.

La comunicación no es un filtro, un escudo, un parapeto,  como lo han entendido algunos (PP), la comunicación es un canal y eso exige preparación y perfiles formados, no lo que encontramos tras el líder de Ciudadanos, por ejemplo. Rivera es humano y se le hizo larga la campaña y sus candidatos no han dado la talla (contrato único, violencia machista, IVA a productos básicos…).

Es verdad que esta ha sido una campaña a la americana, quizá la primera en la que se han soltado el pelo unos y otros y tanto a candidatos como a los equipos asesores, la bisoñez en estas lides les ha pasado factura (tics de Rajoy, axilas de Iglesias, genio subido de Sánchez, bailes de Rivera… de todo ha habido).

Y al ser una campaña a la americana, el terreno en el que se ha jugado ha sido la TV y eso se traduce en la necesidad de una labor actoral, que suene pero que no sea improvisada, aunque el agravante de la TV es que nos devuelve superficialidad, más que análisis. En esto último es donde debe hacer un esfuerzo la prensa en papel, o se exige en ofrecer análisis, en estos tiempos, o se queda ‘sin silla’.

Y también al ser una campaña a la americana también ha hervido a gran ebullición la red, eso si, sin generar interacción y réplica por parte de los responsables de perfiles tanto de candidatos como de las siglas a las que representan.

En definitiva, y esto ya no solo va para formaciones políticas o candidatos, sino también para empresas, organizaciones y portavoces, se impone la comunicación profesional y preparada, porque ésta más que nunca debe ser ágil y próxima, de lo contrario no se da la talla y, además, se corre el riesgo de que se te pueda pasar ‘la vez’ para siempre.

Y ahora el reto ¿serán capaces de dialogar y formar gobierno? La comunicación va a ser la clave, también, en este proceso que ahora se inicia.

 

Pere Ferrer