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Qué nos enseña el coronavirus

Las consecuencias de la enfermedad infecciosa COVID-19, causada por un nuevo virus que no había sido detectado en humanos hasta la fecha, nos está enseñando lecciones de vida cada día. Esta semana, hemos querido ofrecer este espacio al equipo de Agua y Sal Comunicación para compartir cómo nos sentimos y qué nos está enseñando esta situación de aislamiento físico e incertidumbre.

Ya sabemos que de todas las experiencias podemos extraer tantas conclusiones como perspectivas tienen las personas. Vemos las cosas como somos y no como son, entonces, ¿qué estamos aprendiendo de esta pandemia y de sus consecuencias más directas como la reclusión en nuestras casas?

Lo que nuestra compañera Cora está aprendiendo:

  • Que podemos convivir 5 personas sin matarnos con organización y respeto.
  • Que hacer deporte en familia es mucho más divertido y eso lo podemos hacer (en situaciones normales) más bien poco, aprovechemos para hacerlo ahora.
  • Que los animales hacen mucho más por nosotros que nosotros por ellos.
  • Que los iaios y iaias son un tesoro, y poder verles y abrazarles es un lujo.
  • Lo valioso que es el aplauso de las 22 h que pasó a las 20 h de cada día y que en cada vecindario se cumple a rajatabla.
  • Que la libertad es lo más valioso que tenemos, que solo la apreciamos cuando nos coartan este derecho.
  • Que el cierre de las fronteras nos afecta mucho más de lo que nos pensamos y que a día de hoy todavía no sé cuando podré visitar a alguien que está viviendo en otro país.
  • Que tenemos un sistema sanitario envidiable y que el personal sanitario de este país es de los mejores del mundo.
  • Que cada día trabajadores “no tan afortunados” como nosotros que podemos teletrabajar, tienen que acudir a sus puestos de trabajo y tenerlo todo listo para que los demás podamos seguir viviendo (supermercados, farmacias, pequeño comercio…)
  • Que hay personas egoístas que no respetan las normas ni el bien común, que por mucho estado de alarma lo seguirán siendo, pero esta vez están quedando retratadas y el tiempo los pondrá en su lugar.
  • Pero lo más importante que he aprendido es que somos seres SOCIALES e INTERDEPENDIENTES, porque qué pronto echamos de menos.

Lo que nuestro compañero Pere está aprendiendo: 

Cuando nos pensábamos que todo era una continua rutina con tensiones propias del quehacer diario va y nos explota en la cara esta pandemia global, más propia de relatos, series o pelis de ciencia ficción. La alarma ha dado lugar al confinamiento y en una semana nos hemos dado cuenta de la fragilidad de nuestro entorno, de nuestras vidas y como me ha parecido leer estos días a algún tiri-tuitero: «éramos felices y no lo sabíamos».
Convivir encerrado en casa con niños nos está sirviendo para renovar votos como padres. Intentar apoyar a nuestros mayores y combatir su soledad como principal miedo, en cambio, nos desarma por momentos.
Ahora todo pasa a un segundo plano, todos los días son como un ‘día de la marmota’, donde, desgraciadamente, solo varía el número de contagiados o decesos. Por lo demás, todo parece haberse detenido, todo está regido por un maldito virus invisible que nos impone una distancia entre unos y otros, que, sin embargo, ha conseguido acercarnos.
Y seguro que cuando todo pase reconoceremos el valor incalculable de un abrazo, la mirada cómplice de cualquier persona anónima con la que nos crucemos, el efusivo saludo de un amigo o los besos, que a partir de ese nuevo día daremos.

Lo que nuestra compañera María de Quesada está aprendiendo:

Esta experiencia la vivo como un curso de atención plena para el universo. Solo podemos vivir el presente porque es lo único que tenemos, mañana es una incertidumbre y ayer fue un mejor o peor recuerdo, depende del día. Veo en cada momento de esta reclusión una oportunidad para que las personas autónomas nos reinventemos desde nuestras casas, para que la comunicación siga adelante y con más fuerza que nunca, #NoDejesDeComunicar; para que despertemos a un largo letargo en el que muchas personas vivíamos en una queja intermitente cuando todo lo teníamos. Pero la pregunta que me hago es, ¿acaso lo hemos perdido? Nuestra libertad sigue intacta dentro de nosotros y de nosotras, podemos seguir compartiendo, socializando, creando y manifestando sueños. Y el día que podamos volver a la normalidad que vivíamos antes del COVID-19, sin duda, será una fiesta. Salir a la naturaleza será un regalo, dar un abrazo a nuestros seres queridos una celebración y bañarse en el mar una experiencia maravillosa. Nunca volveremos a ser las mismas personas, seremos más pacientes, humildes, amables, empáticos, considerados y compasivos. El universo nos está dando una gran oportunidad para ser nuestra mejor versión, para brillar más unos junto a otras, como las estrellas lo hacen en el cielo siempre. Brillemos.

Lo que nuestra directora Desirée está aprendiendo:

Que es una situación difícil, a la que nos enfrentamos todos por primera vez en nuestra vida, es una afirmación irrefutable. La pregunta es: ¿cómo lo afrontamos? En comunicación sabemos lo importante que es para cualquier empresa tener elaborado un plan de crisis. Afrontarla así, te da margen de maniobra. Pero como no es el caso, nos toca improvisar. Leo en el último número de la revista Emprendedores, una entrevista al médico, conferenciante y escritor, Mario Alonso Puig, en la que dice «para triunfar en el mundo de la empresa, la resiliencia es más importante que el talento». Esa palabra, resiliencia. Ahora, más que nunca, la tenemos que poner en práctica. Debemos de ser capaces de salir de manera positiva de esta crisis a todos los niveles. Por nuestra parte, estamos haciendo todo lo posible, ya que tenemos claro que hoy, más que nunca, la comunicación es clave. Nuestro esfuerzo está centrado en apoyar a nuestros clientes para que no dejen de comunicar. Ayudarles a que sigan informando, a que sigan contando todo aquello que es necesario y relevante. Esto pasará.

Lo que nuestro compañero Javier está aprendiendo:

Esta situación está siendo complicada para todos, quizás para algunos más. Primero, me he dado cuenta de que ya no tengo la capacidad de atraparme en casa jugando a videojuegos o leyendo TODO el día como cuando era niño. El cuerpo me pide hacer ejercicio, salir, tomar el aire, socializar, estar con mis amigos, y creo que es bueno. Dejando esto de lado, también estoy aprendiendo que de los problemas se solucionan estando unidos, yendo en una misma dirección, colaborando entre nosotros y ayudando, y que el miedo es una forma de violencia y manipulación peligrosa. Aunque ya era consciente de esto, se ha dejado recalcar estos días a todos los niveles. Tenemos que quedarnos en casa, pero no por pánico al virus, sino por valentía, por el deseo consciente de que esto pase lo más rápido posible, por minimizar contagios. Mención especial a los sanitarios y toda la gente que se tiene que exponer pese a lo que estamos viviendo. Unidos esto acabará pronto.

 

Lo que nuestra compañera María José, está aprendiendo:

Si alguien me hubiera dicho que tendría que quedarme en casa sin poder salir, me habría parecido un argumento de ciencia ficción. Una película al estilo de Apocalipsis Zombie, La Guerra de los Mundos, Soy Leyenda, El Día de Mañana, historias que tienen en común la huida y la lucha por la supervivencia.

En este caso, el virus nos ha confinado en casa y no hay huida posible en el argumento. Es un viaje interior, de introspección. ¿Qué estoy aprendiendo? Aprender no diría, lo que estoy haciendo es recordar la importancia de las pequeñas cosas, intentar disfrutar cada momento. Además de practicar la respiración que te lleva a la calma.

Lo que nuestra compañera María Gil está aprendiendo:

El día que anunciaron que teníamos que estar 15 días en casa, os puedo asegurar que casi me vuelvo loca. Yo, que, como mi abuela dice, soy «de culo inquieto», impulsiva y estoy más fuera que dentro. Es la segunda semana sin salir, todos los días son iguales, pero me doy cuenta de que lo más importante es tener a tu familia cerca y sana, y que las pequeñas cosas, como abrazar o besar a tus abuelos, son realmente las importantes. Ahora, puedo decir que soy más tolerante y tengo algo más de paciencia, sobre todo con mi hermana pequeña, que está en la famosa edad del pavo, y que con voluntad y ganas, al final, todo se puede conseguir.

 

Un grito desesperado para que el periodismo recupere su sitio

En un momento en el que la actualidad manda, y por momentos nos supera, es cuando más echo en falta aquella función de altavoz riguroso de la información que ejercía el periodismo.

La democratización de la información, la irrupción del multicanal, las redes, las apps y porque no decirlo también, la victoria de la trama política sobre la urdimbre informativa, además de todo lo que ha supuesto la tecnología en los últimos 20 años han acabado por desestabilizar a un sector y a una profesión como la de periodista que resiste herida, en precario y sin recursos ante la avalancha de una sociedad (no maleducada, sino mal educada, que no se mal interprete) que valora solo la inmediatez y no distingue, más de lo esperado, lo verdadero de lo falso.

Noticias falsas

Las malditas fake news campan a sus anchas por grupos de whatsapp y por los muros de las redes sociales con formato de noticia, incluso bien maquetadas, imitando cabeceras y tipografías. ¿Y nadie repara a los dos segundos o al final del primer párrafo la falacia que esconden? ¿Tanto hemos perdido de análisis crítico? De ahí, que me atreviera unas líneas más arriba a denunciar la mala educación adquirida.

Incluso la automatización ha permitido que se dejen ver en las páginas web de los propios medios, sin que los propios editores reparen en ello, noticias extrañas, interesadas, capciosas que acaban por desvirtuar la función de los propios medios.

Los medios han perdido la batalla frente a la clase política, me da igual el color del aparato que haya detentado el gobierno. Han sufrido una usurpación silenciosa. Los medios clásicos han ido perdiendo su identidad, las nuevas generaciones no han accedido a ellos por falta de atractivo o falta de actualización del mensaje que ha derivado en distanciamiento. Y los medios de nueva creación, sobre todo digitales (muchos) parecen creados para generar distorsión más que información. Me exaspera tanto el pseudo medio de un tal Inda como el instrumento dirigido de la actual TV3, unos porque mienten sin reparo y otros porque adoctrinan con descaro. Me quema tanto el concepto de medios públicos con consejos de administración políticos, como la pérdida de interés que manifiesta la actual sociedad por una función como la nuestra que debiera ser clave para aspirar a una democracia real.

Si la política ejerce esa función sibilina de manipulación y la sociedad nos da la espalda y no valora la independencia y veracidad que debiera ofrecer nuestro ‘canal’ frente a los nuevos modos de comunicación, deberíamos dejar de mirarnos el ombligo y analizar en qué momento nos alejamos del camino o cuando empezó la audiencia – oyentes – lectores a dejar de seguirnos.

La saturación, el exceso de información, la pérdida de calidad y la falta de un filtro han dejado el gremio herido. Por eso este grito desesperado para que el periodismo recupere su sitio.

Y vaya si lo necesitamos en estos días de alerta sanitaria que se nos pueden hacer largos. Se agradece la cercanía de la radio, de la TV, de los digitales… y del papel como lectura reposada, siempre y cuando aporte valor, profundidad, análisis y diferenciación a lo que ya sabemos.

Foto destacada de Kaboompics.com

Artículo de Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal, publicado en la edición de marzo de El Periódico de Aquí.

Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig como @perefe (s)

El Día Internacional de la Mujer es todos los días

El 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer y es un buen momento para reflexionar sobre lo logrado, seguir avanzando en el camino del cambio y celebrar la valentía y la determinación de las mujeres de a pie que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

El mundo ha logrado cambios sin precedentes, pero nos preguntamos, ¿algún país ha logrado la igualdad de género en 2020?

Hoy existen restricciones legales que impiden a 2.700 millones de mujeres acceder a las mismas opciones laborales que los hombres. Menos del 25% de los parlamentarios eran mujeres en 2019 y una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia de género. Y el cambio está en nosotras, en cada una de las personas que formamos parte de esta sociedad global en la que nuestros hijos e hijas crecen. La «generación T», o generación táctil, nace en torno al año 2010 y se encuentra en pleno desarrollo educativo, el reto es que ellos y ellas crezcan en igualdad y la fomenten a sus familias y parejas.

Desde ya.

Hoy y ahora.

Hoy y ahora queremos dar voz en nuestro blog al equipo de Agua y Sal, y que cada persona exprese lo que este día significa para ella:

Javier Beltrán es estudiante de diseño en la Universidad Católica: «Pese a que no soy mujer, considero este día muy importante, y creo que debería de serlo para todos y todas. ¿Por qué? En mi familia las mujeres siempre han podido hacer todo solas. Han sabido sacar adelante su vida y su familia, han roto estereotipos y han superado sus límites sin ser ni conscientes de ello y con todas las trabas que implicaba, y sigue implicando ser mujer en muchos aspectos. Es necesario valorar todo este trabajo, por las mujeres que superaron penurias en el pasado, por las que luchan ahora y siempre, y para que la mujer del futuro no tenga que enfrentarse a la misma discriminación y desigualdad a las que aún se someten, por desgracia, muchas mujeres en la actualidad. El Día de la Mujer es un día para todas y cada una, de reflexión y protesta, y debería ser un punto de partida para la mejora, el cambio y el avance de nuestra sociedad».

María de Quesada es periodista, comunicadora en RRSS y profesora de yoga. «El Día de la Mujer fue ayer, es hoy y es mañana. Cada día es el día de la mujer en nuestras relaciones personales, laborales y sobre todo con nosotras mismas y nosotros mismos. Si somos más conscientes de los pequeños gestos diarios en casa, con la familia, en el trabajo y con cualquier persona desconocida en la calle el cambio existe. Que cada una de las personas seamos ejemplo del mundo de igualdad en el que queremos vivir y el que las nuevas generaciones hereden. Tomo como ejemplo de mujeres increíbles a mi abuela Rosario Ibáñez, que estudió la carrera de Ciencias Químicas en  los años 30 del siglo XX en València y fue la primera mujer licenciada en esta disciplina en España, haciendo caso omiso a las recomendaciones de su padre, que la paseaba a ella y a sus hermanas en calesa por la ciudad para encontrar marido; a mi otra abuela Encarna Bernabeu, que con una grave enfermedad que le paralizaba la pierna, crió a mi madre y a mi tío y sacó adelante todo lo que tenía que sacar; a mi madre, María José Herrero, mi gran ejemplo de valentía, honestidad y fortaleza, capaz de darnos a mí y a mis hermanas todo el amor que ella no ha recibido y más. Por todas ellas, todas las que somos y seremos, ¡feliz Día de la Mujer todos los días!».

María Bueno

Ilustración de María Bueno @pezonesrevueltos

Pere Ferrer es periodista y consultor en comunicación: «El Día de la Mujer se ha convertido para mí  en un homenaje a mi madre, que permanece muy viva en el recuerdo; un reconocimiento a mi mujer, todo un ejemplo de lo que supone educar y trabajar en estos tiempos; un agradecimiento diario a mi ‘dire y compis’ y en un deseo latente, para que en un futuro próximo no reparemos en que se puede distinguir a las personas por su género, que no haga falta hacerlo. Mi hija y su generación ya son más conscientes de ello».

María José Moreno es periodista y responsable de RRSS: «Siempre he sido feminista y no me planteó otra forma de ser. Es un hecho que, para mí, que me he criado en una casa con mayoría de mujeres, la igualdad y el respeto no era una cuestión de género. En mi familia se hablaba en femenino, antes de necesitar el leguaje inclusivo, el mundo era de colores y no distinguíamos entre chicos y chicas a la hora de elegir profesión, juego o ropa. En mi vida profesional, he tenido la suerte de trabajar con muchas mujeres profesionales y de tenerlas como jefas. Mujeres que saben de igualdad y no ponen barreras. En los últimos tiempos, soy consciente que, en la faceta de madre, hoy por hoy, hay mucha falta de feminismo. Lo veo en mi casa, y también en las casas de muchas amigas (que no en todas). La corresponsabilidad de las tareas cuando hay niños recae más en la mujer. Necesitamos más hombres feministas».

Desirée Tornero es periodista, emprendedora y directora ejecutiva de Agua y Sal Comunicación: «Será que he tenido mucha suerte, mis referentes son tres mujeres valientes, mi abuela, mi madre y mi tía. Desde pequeña las he visto liderar, emprender y criar. Las tres son ejemplo de fortaleza. Mujeres que en cada momento alzaron la cabeza y tomaron decisiones. A las tres me gustaría parecerme un poco».

María Gil es estudiante de periodismo en la Universidad Cardenal Herrera CEU: «El 8 de marzo es un día de alegría, de celebración, de estar orgullosa de ser mujer; de reivindicar que somos esenciales y necesarias en la sociedad. Es un día para recordar a aquellas que lucharon por nuestros derechos, pues gracias a ellas hoy podemos ser libres y llegar donde nos propongamos. El 8 de marzo es, sin duda, un día para estar unidas y pensar qué podemos hacer para que la igualdad sea realmente efectiva».

Cora Raga es graduada en Comunicación, Marketing y Relaciones Públicas  y gestiona contenidos, RRSS y publicidad: «Porque cada día sea 8M, por todos los ejemplos de mujeres en la historia y que no nos han dejado tener como referente, por las veces que no nos han tenido en cuenta y nos han hecho callar, por nuestras madres, abuelas, compañeras y amigas. Por las niñas que se merecen crecer en igualdad y sin estereotipos. Porque la igualdad es cosa de todas y de todos, no podemos dejar que nos sigan callando. “Nos quitaron tanto, que nos acabaron quitando el miedo».

 

Generación Igualdad

Este año el tema  en la ONU se denomina “Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres” , siguiendo los pasos de la campaña de ONU Mujeres con el mismo nombre (Generación Igualdad) y que conmemora el 25º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (1995), la hoja de ruta más progresista para el empoderamiento de las mujeres y las niñas en todo el mundo

Hagamos que 2020 sea un año decisivo para las mujeres y las niñas en todo el mundo. Hoy y ahora.

Fuentes estadísticas: ONU

¡A gastarse el salario mínimo a la calle Colón!

Hace ya unas semanas que le venimos dando vueltas a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) que se ajusta en 950 € y, bulos aparte, que los ha habido y no ayudan, a tenor de los números que nos han presentado, me da que la cosa queda así: la empresa se ‘rasca’ un 40% largo de más por cada nómina; al trabajador que lo recibe se le lava la cara con una leve subida y quien de verdad gana con la jugada es el señor Estado con los ingresos por cotizaciones, casi 250 millones de euros más a sus arcas, según nos cuentan los especialistas.

Hace tiempo que hay un desfase grande entre la realidad del mercado y la realidad virtual que viven sus señorías y a veces uno piensa en si sus acciones son para beneficiarnos o para que ellos puedan seguir recaudando. Y no me sirven noticias como las del Vicepresidente (Iglesias) renunciando a parte de su sueldo por vergüenza torera. Le honra, desde luego, pero o se suman todos a la misma causa o no sirve de nada y otra cuestión se plantea al respecto ¿qué salarios son los justos, los de ellos o los de millones de currantes de a pie? ¿Qué realidad impera? Porque lo he dicho ya en alguna ocasión, me parece indecente que señorías que se mueven en ratios de los #cuatromiles para arriba (y me quedo corto si tenemos en cuenta lo que dejan de pagar: dietas, desplazamientos, comunicaciones,…) decidan que lo justo es que el SMI roce los mil euros. ¡Cuán agradecidos debemos estar!

Mileuristas

Se me ocurre que todos los casi mileuristas del cap i casal y de su área metropolitana ya pueden celebrar la subida salarial en la calle Colón y aprovechar el remate final de rebajas. Ese músculo comercial de la ciudad que sigue sumando quebraderos de cabeza a la movilidad. Ahora la idea es que dejen de pasar coches, y la verdad es que para lo que habían hecho mejor que no pasaran, pero de ahí a que la llenemos de buses. La idea es que en lugar de 500 pasen más de 850, en las horas del día en las que hay servicio.

A mí, sinceramente, los buses ya me parecen demasiado grandes y buena parte de la flota altamente contaminante. Igual convertimos la principal calle comercial en una estación intermodal y seguimos sin ver la calzada, antes petada de coches, buses, motos, taxis y vehículos profesionales y en adelante del rojo (EMT) y el blanco (taxi), pero seguiremos sin ver la calzada.

¿No era la ciudad para las personas? ¡No hay #webs a hacerla peatonal!

Artículo de Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal, publicado en la edición de febrero de El Periódico de Aquí.

Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig como @perefe (s)

De romanos, vulvas no me salen

Nos han timado a todas y a todos. Desde que nos enseñaron que el masculino genérico incluía a las mujeres, empezamos a usarlo sin preguntarnos nada y a mí me han pasado cuarenta años. Hace poco, asistí con una amiga periodista a una charla de la filóloga, feminista y especialista en lenguaje inclusivo y no sexista, Teresa Meana. Tenía algunas dudas y, de repente, se  volatilizaron dando paso a una gran claridad. 

Si leemos:

Cansados, llegaron los tres al pueblo.

¿En qué pensamos?: ¿los amigos?, ¿los hidalgos?, ¿los chavales? Pues no, se trataba de dos mujeres y un caballo.

Todas nos transformábamos en todos en el momento en que un niño, adulto o hasta un caballo entraba en la sala. Fuéramos una o quinientas éramos todos. Todavía hoy seguimos siéndolo en muchos textos y bocas, aunque cada vez menos. Hoy sabemos, gracias a estudios como este del departamento de Artes Plásticas del IES Berenguer Dalmau (Catarroja), que el masculino genérico NO incluye a las mujeres.  Ni en el imaginario de la persona que lo lee, ni en el de la que habla o escribe. Podéis sacar vuestras propias conclusiones diciéndole a vuestras hijas o hijos que dibujen dos astronautas, tres presidentes y una sala de enfermeros (todos muy masculinos genéricos). El timo de la estampita en la lengua ha durado bastante, y ahora que tengo voz, voy a usarla de por vida.

Para la RAE, y tristemente para toda la sociedad, el uso genérico del masculino «tiene que ver simplemente con el principio básico de la economía lingüística». Se han ahorrado nombrarnos durante demasiados años, y ya es hora de emerger del limbo lingüístico para tener presencia en la imagen colectiva. Y si tú crees que estás incluida, allá va otro ejemplo:

Los romanos vivían en villas.

Si estás pensando en mujeres es porque te lo he sugerido yo antes, o porque eres del 0,1 % de la población. A mí se me presentan señores romanos con faldas, eso sí, y que vuele la imaginación. Pero de romanos, vulvas no me salen.

Aunque no ha sido siempre así en la historia, este fragmento del Decreto de expulsión de los judíos (y judías, claro), de 1492, nos descubre lo contrario:

«E mandamos que nadie de nuestros reinos sea osado de
recebir, acoger o defender pública o secretamente a judío nin judía pasado el término de julio so pena de confiscación de todos sus bienes. 
Dado en esta ciudad de Granada el Treinta y uno dí­a de marzo del año de nuestro señor Jesucristo de 1492. Firmado Yo, el Rey, Yo la Reina, y Juan de Coloma, secretario del Rey y la Reina quien lo ha escrito por orden de sus Majestades».

Teresa Meana dice lo siguiente al respecto de la citada economía del lenguaje: «No es una repetición nombrar en masculino y femenino cuando se representa a grupos mixtos. Son realidades diferentes y como tales deben ser nombradas. Así pues, no es duplicar ya que duplicar es hacer una copia y no es el caso. Tampoco es válida la objeción que remite a la economía del lenguaje. Éste es una herramienta a nuestro servicio, y son las inquietudes, vivencias y pensamientos que volcamos en él los condicionantes que realmente limitan nuestros usos, no el lenguaje en sí mismo».

Para mí, la economía del lenguaje es otro invento más para quien quiera ahorrarse a las mujeres. Señores y señoras de la RAE (que hay siete de cuarenta y cinco, por cierto), de ahora en adelante no me ahorraré ni una hija, ni una amiga ni una socia.

Llevo cuarenta años enterrada en la lengua «de todos» y en la mía propia. Pasaré todo lo que me quede desenterrándonos a todas de los todos, los ciudadanos, los humanos, los romanos, los alumnos, los estudiantes, los niños o los  empleados. Y si alguien tiene dudas, que yo las tengo y muchas, aquí tenéis algunas estrategias sacadas de este libro de la filóloga para combatir el uso sexista y androcéntrico del lenguaje. Porque las palabras NO se las lleva el viento. Gracias por tu labor inmensa, Teresa.

María de Quesada es periodistaprofesora de yoga. En Agua y Sal Comunicación gestiona RRSS y crea contenidos, puedes encontrarla como @MariaDeQuesada en las redes.

Dicen que somos adictos y adictas digitales

Dicen que somos adictos y adictas digitales. Pendientes de los likes y de publicar dónde estamos y lo que hacemos, de mirar las últimas fotos subidas, comprobar qué han hecho las personas que conocemos el fin de semana, echar un vistazo al producto recomendado del día. Gastamos horas de sueño y momentos de la vida real por vivir un sueño en el mundo digital.

La tecnología, como cualquier avance, tiene detractores y partidarios. Todo depende de su uso y, sobre todo, del tiempo que le dedicamos. Lo importante es entender su utilidad y sus posibles peligros. Existen aplicaciones para todo lo imaginable, incluso para limitar el uso de los aparatos tecnológicos. Aplicaciones que pasado un tiempo hacen que se apague la tablet. Modo off.

Para los que nos dedicamos al mundo de la información, el uso de las redes sociales es un gran avance. Ya que han sido y todavía lo serán durante mucho tiempo un canal de comunicación excelente. Las marcas han tenido la oportunidad de acercarse a la gente para dar a conocer sus novedades, también para poner en valor su marca hacia la sostenibilidad, lo saludable, lo social y humanitario.

Avaricia y Facebook

Algunos expertos ya van advirtiendo que el actual modelo Facebook empieza a perder fuerza. La avaricia puede llevarle a la desaparición, y es que lo que empezó siendo un lugar increíble para encontrar a gente, chatear y compartir vivencias, está evolucionando en un lugar exclusivo de pago.

Cada vez más, la publicación para ser visible requiere de inversión publicitaria. Y los usuarios están detectando que se cuelan más publicaciones comerciales que actividades de los amigos o temas de interés.

Actualmente, Facebook sigue siendo la red social con más seguidores, la red en la que se tiene que estar. Pero detectamos que el aumento de seguidores se va a Instagram, que potencia las imágenes, y el compartir al momento. Por otro lado, la red social más profesional, Linkedin se mantiene y mejora como lugar de encuentro para las empresas y los comentarios más valorados.

Dicen que la tecnología cada vez se encontrará más presente en nuestro día a día, dicen que los niños ya son nativos digitales y necesitan que les enseñemos a utilizarlas correctamente, antes de que los youtubers sean sus verdaderos maestros de la vida.

Mientras, permaneceremos atentos a los cambios, y apostaremos por las redes sociales y las aplicaciones que apuesten por la información y las publicaciones de calidad, así como aquellas que fomenten el espíritu crítico desde la educación.

María José Moreno es responsable de contenidos y gestión de RRSS en Agua y Sal Comunicación. También podéis seguirla en sus redes sociales como @MajosMoreno

Las fake news y el pin parental

Pin parental por aquí, pin parental por allá, mis hijos son míos, los tuyos también son míos y así todo el día. Pero a ver, esto, ¿a santo de qué? La respuesta es simple: a propósito de las fake news y la alarma social. Cuánto daño hace y cuánta desinformación.

Creo que, como comunicadores, estemos más o menos de acuerdo con unas ideas políticas o con otras, no podemos permitir afirmaciones como que: en el aula “los niños aprenden juegos eróticos”, que se utilicen imágenes y vídeos de performances o una academia de sexualidad para adultos en otros países, o que se está “homosexualizando a los niños” para decir que eso es lo que pasa en las escuelas españolas. Lo peor, que mucha gente se lo cree: tuits, noticias y cómo no, cadenas del fantástico WhastApp están llenas de estos mensajes virales.

Así que, desde aquí, reivindico la necesidad de denunciar bulos, fake news y otras barbaridades y, sobre todo, no darles difusión ni mucho menos credibilidad, porque estas falsedades se difunden más rápido que la verdad.

Además, ¿qué valor les estamos dando a todos los agentes sociales que trabajan por y para la educación: profesorado, consejos escolares y demás órganos de gestión con estas afirmaciones? Pues todo el contrario al que se merecen, se les está dejando a la altura del betún, cuestionando su autoridad, nos estamos entrometiendo en su labor docente y en la libertad de cátedra. (Esto no lo digo yo, lo dice Díaz Ayuso).

Charlas sexuales sobre menstruación

Y aquí una opinión: tengo casi 25 años, en todos mis años de escolarización, di UNA sola “charla sobre sexualidad” en la que nos explicaron “qué es la menstruación”. Os puedo asegurar que tuve (todos tenemos) INFINITAS dudas que hubiese querido que un adulto responsable (y aquí nadie piensa en sus padres) me hubiera ayudado a resolver, de manera que habría evitado miedos infundados y creencias ridículas. Solo os diré que en 3º de la ESO me quise hacer la chula y la interesante poniendo en un test de personalidad que quería ser sexóloga. Ale, ahí lo lleváis. Para terminar, y como estamos hablando de “movidas educativas” os mando deberes: ver la serie de Netflix «Sex Education».

Cora Raga gestiona contenidos, RRSS y publicidad en Agua Y Sal Comunicación y sí, es toda una crack en lo profesional y un amor en lo personal.

 

El nuevo Gobierno gestionará la Educación por fascículos

Han tenido que pasar más de 40 años de vida democrática para ver un primer Gobierno de la Nación de coalición. Nos ha costado tanto que ha habido que pasar por las urnas ‘cienes’ de veces en dos años, hasta ha habido que hacerlo muy amplio, el segundo más amplio hasta la fecha.

Y lo que más me llama la atención es la fragmentación de una cuestión tan delicada como la educación. Nada menos que cuatro ministerios para repartirse como cromos la que debiera ser una de las indivisibles perlas de la corona. También es verdad que el anterior gobierno ya desgajaba la materia en tres. Ahora la señora Celaá (PSOE) mantiene Educación y Formación Profesional, pierde la portavocía eso sí; Pedro Duque (PSOE – independiente) mantiene Ciencia e Innovación y pierde Universidades en beneficio de Manuel Castells, del que solo se hablan maravillas, que entra en escena por Unidas Podemos y nos queda Cultura y Deportes, que cae en manos de un antiguo alumno del EPLA (Godella), natural de Mislata: José Manuel Rodríguez Uribes (PSOE), el alcalde Bielsa estará orgulloso.

La cuestión es ¿ganamos o seguimos perdiendo en materia educativa? ¿De verdad vamos a gestionar mejor si repartimos ‘la cosa’ en cuatro ministerios? ¿De verdad habrá coordinación entre ellos y fluirá la comunicación? Porque, desde luego, Educación, Formación Profesional, Ciencia e Innovación, Universidades, Cultura y Deportes son partes de un mismo todo que ahora cuatro de sus veintidós señorías asumen por fascículos.

La mala educación

Y lo que más me preocupa, en estos tiempos de escasa educación, o lo que es lo mismo o peor, la imparable y creciente ‘mala educación’, convendría que nos tomáramos muy en serio qué educación tenemos y qué educación queremos. Cuántas veces hemos escuchado hablar de un gran Pacto de Estado por la Educación y este pacto nunca llega y cada vez vemos como el nivel educativo mengua como las reservas de agua en embalses y pantanos. Comprobamos que el único debate es ideológico o de confrontación al enfrentar enseñanza pública ante concertada o privada. Al tiempo que transferimos competencias para que cada territorio cuente la historia a su antojo; dejamos a su suerte a un profesorado que requiere más apoyos que nunca; nos olvidamos y se olvidan las familias del papel fundamental que juegan en todo esto; degradamos el papel formador de las universidades, convertidas en máquinas expendedoras de títulos o metemos en el cajón del olvido la formación profesional.

Gracias que, de tanto en tanto, surgen plataformas cívicas como YoLibre.org que reivindican el protagonismo que debe recuperar la educación y la libertad que se requiere para su eficaz desarrollo. Colectivos que ponen el foco en el verdadero problema que se resume en tres palabras: programa, programa y programa.

Cojan un libro de la ESO de sus hijos y resistan durante quince insufribles minutos sin que les sangren de dolor sus ojos.

La educación es lo único que nos puede salvar de todo, no la vendamos a cualquier postor por fascículos.

Artículo de Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal, publicado en la edición de enero de El Periódico de Aquí.

Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig como @perefe (s)

Soñar, proyectar, visualizar, crear

¿Con qué sueñas?, yo con ir a la India con mi mentora de yoga, viajar al Tíbet, explorar la meditación con niños y contárselo a mis hijos y todo al mundo, compartir mis pasiones y que las demás personas compartan las suyas conmigo.

Seguir creciendo, aprendiendo, fluyendo por esta vida que me encanta vivir con todas sus contrariedades. Rodearme de personas que me inspiran y participar en proyectos con los que me siento conectada. La lista sigue y sigue. Y este año he decidido crear un documento visual y físico para plasmarlos en mi pared y poder verlos cada día. En inglés le llaman vision board y en español es algo tan bonito como el mapa de tus sueños.

El mapa de tus sueños

En mi experiencia, para materializar los sueños el primer paso es ser consciente de ellos, visualizarlos y empezar a proyectarlos en el mundo cuántico que vivimos a través de una cosa tan sencilla como recortes de revista, dibujos, pegatinas, trozos de cosas que te recuerden o representen lo que quieres crear en tu mapa. De esta manera, a golpe de vistazo, podrás ver cada día por lo que estás vibrando: tus sueños. ¿A que emociona? Ya tenemos bastantes tareas en la lista como para añadir una que sea pesada, así que yo elijo ilusionarme, llenarme de la energía que me transmiten todas las cosas que quiero atraer a mi vida en este recién estrenado 2020 que va a ser mágico. Y por ahí empiezo a verme rodeada de niños meditando, haciendo yoga en la India con mi profesora al amanecer, viajando o estudiando.

Una vez has soñado tu sueños, proyectado tus ideas y visualizado tus proyectos queda pasar a la acción. ¿Cómo vas a materializar esos sueños? Solo depende de ti el que pasen a formar parte de la realidad, y todo pasa por soñarlos primero. La primera vez que me preguntaron que cuáles eran mis sueños me quedé un rato pensando sin saber qué contestar, ahora podría escribir un post cada día con cientos de ellos. Me veo en 2020 cumpliéndolos todos, llena de gratitud y sabiendo que todas las personas podemos conseguirlo si nos lo proponemos. ¿Te apuntas al mapa de los sueños?

María de Quesada es periodista y profesora de yoga. En Agua y Sal Comunicación gestiona RRSS y crea contenidos, puedes encontrarla como @MariaDeQuesada en las redes.

Las nuevas tendencias de consumo 

El consumo se encuentra presente en nuestro día a día. Algo que se incrementa en estas fechas, primero con el Black Friday (que está a la vuelta de la esquina), pasando con las ofertas de antes de Navidad y el colofón en las fiestas navideñas. Aunque las tendencias a la hora de comprar se modifican, los consumidores somos diferentes y se nota a la hora de elegir lo que queremos.

El comportamiento de los nuevos consumidores ha cambiado, más información a nuestro alcance. Eso lo tenemos claro, ya que actualmente estamos más conectados. No sin mi smartphone es una norma de vida. Nos conectamos para comprar la comida, la ropa, los regalos e incluso los libros. Por lo que, las estrategias de las empresas se esfuerzan en hacer de estos momentos una experiencia que queramos repetir.

Además, en mi entorno cada vez más se percibe el movimiento saludable. Ya no sólo nos centramos en practicar yoga, pilates o correr, sino también nos centramos en la industria de la alimentación y bebidas. Lo que se conoce como realfooding ahora ya no basta con comer ensaladas, ahora también nos enseñan a interpretar las etiquetas de los productos para poder evitar la tentación de productos ultraprocesados. Lejos las grasas saturadas y el azúcar.

Sostenibilidad

La tendencia que más me gusta es apoyar los productos sostenibles y las marcas que cumplen los principios éticos. Ya sea en términos de impacto ambiental, en sostenibilidad, o sobre todo en igualdad. Una campaña muy navideña es la de los juguetes de Toy Planet que presenta su catálogo apoyando la igualdad de género. A la hora de jugar los coches, las muñecas, las cocinitas o los trajes de superhéroes son iguales para niños que para niñas. Debemos romper con los clichés sexistas.

La vida cambia y la sociedad modifica sus gustos con ella. Y como mi compañera Cora me recuerda, nuestra vida es líquida (de Zygmunt Bauman) aunque eso da para un artículo entero. Pero sí, la incertidumbre de que nada permanece está latente en nosotros, por eso elegimos cada vez más experiencias, vivir momentos en lugar de poseer objetos. Viajar, conciertos, teatros, musicales, viajar otra vez.

Consumir sí, pero con cabeza. Con toda la información a nuestro alcance podemos apostar por las marcas saludables, por las que apoyan el medio ambiente y los principios éticos en los que creemos.

María José Moreno es responsable de contenidos y gestión de RRSS en Agua y Sal Comunicación. También podéis seguirla en redes sociales: @MajosMoreno