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Septiembre disruptivo

Días atrás nos preguntábamos en Agua y Sal Comunicación, nuestra agencia de referencia como no podía ser de otra manera, si ¿septiembre estresa o embelesa?

Y nuestra compañera Belén Villarroya analizaba pros y contras al respecto. Pero es que la verdad es que este no ha sido cualquier septiembre en la terreta. Y es que, como también le he visto comentar al excelso Delegado de esta plural cabecera, el shock nostálgico para un valenciano de sumar al fin del verano el fin o cierre en falso de las fallas a más de uno le va a dejar mal cuerpo y la rehabilitación mental va a ser lenta.

Y es que septiembre tiene eso, nos plantea una ruptura en todos los sentidos, incluso mayor que la que encontramos en enero.

Septiembre es el mes en el que nos volvemos a poner pantalón largo, quizás hasta zapato cerrado, para muchos supone la vuelta al ayuno, al gimnasio, el mes de los retos: haré este curso, taller, buscaré un nuevo empleo…

Septiembre es ese sabor agridulce que produce en los padres la tan ansiada vuelta al cole de sus hijos y el esfuerzo por el coste que a menudo supone.

Septiembre convierte de un plumazo a los meses de julio y agosto en un espejismo, es como un golpe crítico en nuestra línea de flotación, es el inicio de la carrera para resolver en el último cuatrimestre lo que no has podido lograr en lo que llevamos de curso.

Es la vuelta a la rutina política, a las mismas miserias que sus señorías aparcaron: los récords de la luz, el salario mínimo interprofesional, ‘los fondos europeos pa’cuando’, ‘el procés que mai es acaba’ como esa pandemia pesada y para remate un 11S con aniversario redondo… No me negarán que este septiembre no está siendo para nada como cualquier otro.

Pere Ferrer Sanchis, consultor en Comunicación en Agua y Sal Comunicación. Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig. Artículo publicado en la edición de septiembre de El Periódico de Aquí.

 

Septiembre, ¿me estresa o me embelesa?

Con el final del verano, como reza la canción, llega ese momento en el que muchos nos enfrentamos a un pensamiento.

El de enfocar el inicio de una nueva etapa, con todas las ventanas que podemos abrir. Hay personas que ven ese comienzo justo el día 1 de enero. Y hay otras, como la que suscribe, que ese comienzo lo ven en septiembre, coincidiendo con el arranque de un nuevo curso escolar. Quizá sea la niña que todavía llevo dentro.

Por eso creo que septiembre ‘embelesa’. Por ese horizonte de nuevas perspectivas que se pueden abrir. Aunque es cierto que también puede llegar a ‘estresar’ por cómo canalizar y organizar todas esas nuevas ideas y/o proyectos que ansiamos desarrollar después de haber descansado en verano.

Como sigo ‘embelesada’ quiero que dure esa sensación de fuerza e ilusión que dan las nuevas oportunidades. Retomar la ‘bendita’ rutina, con los niños en el cole. Los momentos de complicidad con los compañeros del trabajo. El deporte y las quedadas de fines de semana con amigos y familia. Esos pequeños momentos que nos llenan la vida.

Definitivamente, mi respuesta al titular sería: Sí, septiembre me embelesa.

Belén Vilarroya. Periodista y mamá, comunicación y redes en Agua y Sal Comunicación. Puedes seguirla en @Blenvilla 

Verano 2021. Lo que hemos sentido.

Cada año nos gusta traer  de nuevo al paladar lo recién vivido en los días largos de verano. Por si podemos alargar su sabor y volver a sentir en la piel el calor del sol o las gotas del mar. Por si a través de las palabras os podemos hacer llegar parte de lo que nos conmueve y emociona cuando juntamos momentos entre personas queridas. Da igual el lugar, importa la sensación.

Cora nos cuenta: «Para mí han sido unas vacaciones de descanso y relajación, sin grandes trayectos ni ajetreos para ir de aquí a allá. Más bien, todo lo contrario, han sido de disfrutar de la casa en Tamariu y el entorno, pero sobre todo, de recrearse de la compañía, las paellas, la cocina y la sobremesa. Esas charlas distendidas que saben a recuerdos, a ponerse al día y a recuperar tiempo con amigos y familia. Han sido unas vacaciones de, maravillosamente, estar y deleitarse de ese sentimiento.

Qué nostálgico y agradecido perfume nos traemos de vuelta.

¡Que viva la vida!».

Pere comparte que ha sido «un verano pasado por agua» pero «en el buen sentido», «entre ríos, embalses, pantanos y piscinas, poca playa, eso sí. De ahí que nos ha quedado un #RuralSummer ¡total! Un tiempo de desconexión que hemos rematado con renovación de documentos varios caducados y pequeñas reformas caseras».

Nuestra directora Desirée no se ha ido muy lejos para disfrutar a lo grande. Relata: «Este verano he disfrutado de Dénia y sus aguas a tope. Me he enamorado del mar y me relaja cualquier actividad que tenga que ver con él. Además he descubierto un lugar maravilloso, el Jardín de l’Albardá, muy recomendable. Eso sí, para celebrar mi cumple me fui a mi pueblo, Ayora».

María huyó del calor conduciendo con su familia de cuatro hasta Navarra. «Regresamos a Lekunberri, que siempre llena de oxígeno los sentidos y de buenos pinxos la barriga. Después alquilamos una autocaravana y subimos hasta la Bretaña francesa, para descubrir el buen carácter bretón y alucinar con las mareas oceánicas que dejan playas de poco baño y mucha contemplación. También nos trajimos una petite multa.  Acabamos el recorrido con una visita a Torredembarra (Tarragona) para visitar a una familia amiga y remojarnos en sus aguas cristalinas. Leer, aprender a vivir en unos metros cuadrados y desconectar de todo lo digital ha sido mi regalito estival».

Belén «como todos los veranos», se escapó unos días a Altea con toda su familia. Comparte: «Este año, más que otros, por toda la pandemia,  me he dado cuenta de que lo que más necesitaba de Altea no eran sus playas, sino su gente. Retomar la compañía con las amistades que allí dejé. Y ver cómo crecen mis hijas en contacto con ellas. Es cruzar el túnel del Mascarat y ver el horizonte desde otros ojos. Creo que es precisamente ese punto exacto donde puedo decir que empiezan unas verdaderas vacaciones».

María José pone el titular de «Experiencia en el campo en familia». Y cuenta: «Podría haber sido un retiro de paz y recargar las pilas, pero los niños se encargan de que tus días sean un juego y una aventura. Persiguen gallinas, nuevas piruetas en la piscina, películas al aire libre, y mucho más. Al final, son unos días para retomar el tiempo para nosotros y celebrar logros importantes como el cumpleaños del patriarca de la familia que llegaba a sus 70 años con muchas ganas de seguir soplando velas».

Las vacaciones son un concepto abstracto que cada persona interpreta según su filtro personal. Este es el nuestro. ¿Qué has sentido tú en los días que te dedicaste?

De todos los colores y sabores

Hoy es el Día Mundial del Orgullo y, en muchos lugares, el del árbol. Pues vamos a regar bien el orgullo con amor para que siga creciendo súper colorido.

Todavía hoy, un tercio de las personas LGTB + en España no va a algunos lugares por miedo y la mitad de quienes tienen pareja evita darse la mano en público. Es indiscutible que somos seres únicos aunque se nos etiquete desde que nacemos. Primero: ¡ay, es igualita que su madre!, ¡la nariz del padre!, ¡el humor de su abuela! ¡será notario como su tío! (Puaj) Para después, incluirnos en un género social que aprendemos y por el que se nos sanciona si no acaba de cuadrarnos. Sabemos que la cultura provee al ser humano, al amparo de su racionalidad, de herramientas para modelar su identidad de muy diversas maneras. Vamos a regar de colores este día para que cada cual sea libre de expresarse como es y recibir solo amor a cambio. El amor no tiene edad, ni color ni viene determinado por nada ni por nadie. El amor ES.

El colectivo LGTB+ lleva casi toda la totalidad de la historia sufriendo discriminaciones, represión y violencia. En muchos países antes podías ir a la cárcel por tener relaciones con otro hombre (o mujer) y sigue pasando. Hasta 69 países criminalizan a día de hoy la homosexualidad en sus leyes, según el último informe Homofobia de Estado 2020 realizado por la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA). De entre ellos, algunos como Somalia, Nigeria, Pakistán, Iraq, Mauritania o Arabia Saudita establecen la pena de muerte; otros, como Bangladesh o Myanmar, de diez años a cadena perpetua. Después están los que no criminalizan «supuestamente», pero que en la práctica es mejor no darle la manita a tu chica en público, como Rusia, Polonia, Serbia, Macedonia y un eterno listado de más países homofóbicos.

Cómo empezó todo 

La noche del 27 de junio de 1969 centenares de personas se divertían en el Stonewall Inn, un bar de Manhattan, conmemorando la figura de Judy Garland,  santa patrona de los gays, fallecida seis días antes. Fue entonces cuando llegó la policía para asegurarse de que no había «ratas mariquitas» haciendo de las suyas en el bar. Resulta que había más gays que polis, y aunque salieron ordenadamente, una vez en la calle, nadie subió al camión que se los quería llevar en arresto. Dicen que una lesbiana a la que trataban de poner las esposas fue la que lanzó el primer puñetazo. Olé por ella si así fue, y aquí el resto de la historia.

La bandera y el Orgullo en España y València

La primera manifestación del Orgullo en España se celebró el 26 de junio de 1977 y así hasta 2021, pandemia de por medio. El desfile del Orgullo de San Francisco del 78 fue el primero en el que aparecieron las banderas arcoíris y cada uno de los colores tenía un significado. Rosa para la sexualidad, rojo para la vida, naranja por la salud, amarillo por la luz del sol, verde por la naturaleza, turquesa por la magia y las artes, añil para la serenidad y violeta para el espíritu.

Este año la campaña del ayuntamiento dice: A València WE CALL IT orgull

Desde Lambda, colectivo *LGTBI+ por la diversidad sexual, de género y familiar, han convocado hoy la manifestación del Orgullo, que este año tiene como lema “Derechos Trans = Derechos Humanos”. Empezará a las 20 horas desde la Alameda (entre el Pont del Real y el Pont de la Exposición), y este año, por motivos obvios, no se celebrará ningún tipo de fiesta al acabar el recorrido.

Orgullo máximo. Todas las personas tenemos derecho a expresar libremente nuestro amor, y a quien le moleste que se lo mire.

 

Turismo y gastronomía en nuestras marinas

Llega la temporada alta para los puertos deportivos y turísticos de la Comunitat Valenciana y los hemos recorrido recientemente para contar que, además de la navegación, ofrecen una amplia oferta de actividades de ocio relacionadas con el mar y restaurantes con una excelente gastronomía. Experiencias ideales para ser destino del turismo náutico. ¡Arrancamos!

Hemos reunido a un grupo de periodistas especialistas en turismo, viajes y gastronomía, con el objeto de descubrirles todo lo que se puede hacer en pequeñas escapadas en nuestra costa. ¿Te apuntas?

Marinas de la Costa Blanca

Empezamos el recorrido por el sur, Marina Miramar ubicada en Santa Pola, integrada en la ciudad cuenta con la cercanía de la Isla de Tabarca. Recorremos tres millas náuticas hasta la única isla habitada de la Comunidad y volvemos para deleitarnos con la comida típica de la zona, un caldero de Santa Pola.

Caldero de Santa Pola

 

Continuamos subiendo la Costa Blanca hasta llegar a Marina Deportiva Alicante para conocer la amplía oferta de ocio desde restaurantes y discotecas hasta un casino, sin olvidar los comercios.  Un lugar idóneo para ir de conciertos y eventos durante todo el año, un buen ejemplo es que es el punto de salida para las próximas ediciones de la regata Volvo Ocean Race. Además, conocemos Varadero STA (también en Alicante) que se dedica al mantenimiento de todo tipo de embarcaciones.

Dejamos Alicante y nos encaminamos a Altea, donde nos espera Marina Greenwich, situada en el meridiano 000º 00’ 0’’. Aprovechamos las últimas horas del día para disfrutar del paisaje, y recrearnos con el lugar rodeado de playas y calas. Un lugar que quiere envolverte para el descanso y bienestar y sorprenderte con la gastronomía. Por lo que cenamos en el Restaurante del Club Náutico Marina Greenwich y pasamos la noche en el hotel Villa Gadea Beach.

Excursión en kayak al islote de Altea con Algartours

Con las pilas cargadas, y sobre todo con ganas de mostrar Altea a la luz del día, nos dirigimos a Porto Senso para probar una de las experiencias que ofrecen las empresas de la Marina. Una agradable excursión en kayak con Algartours para visitar la isla de la Olla, donde se conservan vestigios de las culturas pasadas que se asentaron en la localidad. Una actividad para contemplar la belleza de la costa mediterránea a través de un deporte sostenible y relajante.

Una vez conocida las posibilidades de Altea, viajamos a la siguiente localidad, Dénia, donde encontramos una gran oferta comercial y de ocio en las dos Marinas que allí se ubican: El Portet Dénia y Marina Dénia. Una localidad que es conocida por su amplía oferta en deportes y actividades náuticas, además de que es la ciudad del levante español con más amarres por habitante.

En Marina Dénia encontramos empresas de actividades para navegar, practicar remo, kayak, paddle surf o salir en moto de agua. Elegimos la navegación por la Reserva Marina del Cabo de San Antonio. Después de una mañana en el mar, toca comer. El lugar elegido es Republic donde probamos pescados traídos de la misma lonja del puerto de Dénia como la gamba de Dénia y la lubina, pero también langosta de Ibiza, localidad que queda muy cerca para otra escapada.

Alta cocina en Republic

Antes de salir conocemos el pub Zensa, copas al lado de la piscina en la época de verano.

En la Costa Azahar

Ahora sí, dejamos la Costa Blanca y viajamos hasta Castellón para descubrir que ofrece la Costa Azahar. El primer lugar en visitar es Marina Port Castelló que después de conocer sus instalaciones, acabamos el día en el restaurante para seguir probando delicias locales.

En nuestro último día de recorrido nos acercamos a Marina Benicarló para visitar Peñíscola y comer en el restaurante El Golós. La prensa gastronómica que nos acompaña ya ha podido conocer una gran variedad de platos. Antes de dejar la experiencia de las marinas de la Comunitat Valenciana, vamos a conocer Pobla Marina en Pobla de Farnals (València) donde destacan los deportes a vela y actividades como la travesía a nado que ya va por su sexta edición.

Volveremos

Nos despedimos del recorrido con ganas de seguir descubriendo más actividades y de visitar las marinas de la Agrupación de Puertos Deportivos de la CV  que nos hemos dejado en el camino. Ya tenemos una buena excusa para repetir pronto. Sin duda, Cabo Roig (Orihuela), Marina Salinas (Torrevieja), Marina Nou Fontana (Jávea) y Burriananova (Burriana) necesitarían de otros tres días para recorrerlas. ¡Volveremos!

 

Con mucha ilusión de mostrar todas las posibilidades del turismo náutico, más allá de tener una embarcación, esperamos la visión de los y las profesionales de periodismo de turismo y viajes que nos han acompañado. Gracias a Macarena Escrivá (El Hedonista y Traveler), Cristina Galafate (El Mundo Viajes), Pilar Ortega (Top Viajes), Álvaro Castro( Marie Claire y El País), Cristina Barbero (Entre Pintxos y Telva), Julio Castro (La Razón), Andrés Galisteo (National Geografic) por acompañarnos en este recorrido de ensueño y por contarlo desde la visión de su propia experiencia.

Taquicardias informativas

Que, siendo periodista, decidiera en plena pandemia dejar de ver los informativos de televisión, me ha dado qué pensar en las últimas semanas.

Nada más escuchar sus sintonías de cabecera, empezaba a notarme el corazón a toda velocidad. Por salud mental, tomé la determinación de no pasar por semejante trance y excluí los informativos de mi fuente habitual de información. Vale que la hipocondría que me caracteriza tampoco ayudó demasiado. Pero, compartiendo esta inquietud con otros amigos y compañeros de profesión, caí en la cuenta de que no era la única que tenía esa sensación.

Infoxicada

Incluso reconocer abiertamente que no podía ver los informativos, me genera cierta reticencia como profesional. Pero tomé esta determinación, desde un punto de vista estrictamente personal. Y, sinceramente, creo que todos, periodistas y medios, deberíamos extraer algunas lecciones de lo que esta pandemia ha supuesto para la audiencia.

No significa que deban estar menos informados, sino correctamente informados. Este hecho nos obliga a cribar la información que generamos como periodistas, a la búsqueda del contenido estrictamente esencial. Alejarnos de la ‘crónica negra’ y dotar a nuestro trabajo de la máxima objetividad posible, sin dejarnos llevar por corrientes que solo conducen al pesimismo generalizado.

Y es que no todo vale para ganar audiencia. Debemos tratar a los espectadores como personas, no como simples números que engrosan un listado. Mostrar los sucesos, sin necesidad de descarnarlos, alejando lo máximo posible nuestra implicación personal.

También querría abordar la repercusión que tuvieron las declaraciones ‘negacionistas’ de la actriz Victoria Abril en la presentación de los Premios Feroz. ¿Por qué le damos pábulo a lo que opine, no siendo una fuente autorizada o una experta en la materia? ¿Qué necesidad tenemos de hacernos eco de lo que piensa o deja de pensar sobre el Covid? Es decir, lo que importa es lo que piensen científicos y profesionales de la medicina. Eso es lo que verdaderamente importa. Generar polémicas dándole cancha al ‘imaginario colectivo’ de quien no es voz autorizada no hace ningún bien, sino todo lo contrario.

Sinceramente, creo que todos los profesionales de la comunicación deberíamos reflexionar sobre esa necesidad de cambiar nuestra forma de interactuar con la audiencia.

Belén Villarroya es periodista y comunicadora en Agua y Sal Comunicación.

¡Te veo!

En estos días es justo cuando comenzamos a ver que la situación lejos de estar superada, sí que parece controlada.

Aunque nos insistimos a nosotros mismos, una y otra vez, en no bajar la guardia, empezamos a creer que, entre los que lo hemos pasado (y se supone que alguna carga de anticuerpos mantenemos), el porcentaje de vacunados (al menos con una dosis) que ya supera el 25% en la Comunitat Valenciana, las previsiones del programa de vacunación para las próximas semanas y la buena climatología, que el año anterior ya nos dio una confiada imagen de cómo baja la carga del virus en estío, todas estas razones nos dan a entender, en conjunto, que se abre un tiempo de esperanza para que todos nos planteemos la cercana posibilidad de abrazar a nuestros familiares sin reparos.

Tocarnos

Que podamos volver a ver a los amigos, tocarlos, reírnos, juntarnos en terrazas, alzar nuestras copas, apurarlas y entrar en un bucle en el que se repita este sagrado mantra: ‘otra ronda’, como la gran peli danesa de esta temporada. Y brindar por la vida y por los que nos encontremos en ese momento y volver a brindar por los que ya no podrán venir. Y un brindis, más por los que nos cuidaron y salvaron, directa o indirectamente.

Si algo hemos sacado en claro de este estado ‘en pausa’ en el que llevamos más de un año es que necesitamos vivir, con prudencia, pero como antaño. Disfrutando de un teatro, de un concierto, transitar sin miedo por una plaza o mercado en pleno bullicio… ¡Viajar! Salir de nuestro encierro. Mirarnos a la cara, reconocernos, ver rostros completos con sus narices (algunas, desde luego, nunca cupieron tras la mascarilla) y sobre todo ver sus bocas, disfrutar de los gestos que nos ha robado esta pandemia que ya nunca olvidaremos.

Veros la cara

Hoy no quería hablar de política. Hoy los importantes sois todos vosotros, a esos a los que tengo ganas de veros, ya pronto, el rostro, la cara, el jeto, la faz, el careto, el semblante, el morro… el gesto en el que reconozca que vosotros también os alegráis de vérmelo. Y emular como en aquella peli de ‘Avatar’ donde un simple: ‘Te veo’ significaba tanto o más que un ‘te quiero’.     

Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal Comunicación. Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig. Artículo publicado en la edición de mayo de El Periódico de Aquí .

         

Ante cualquier realidad, ¡creatividad!

Hoy  es el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación. Las Naciones Unidas designaron el 21 de abril para promover el pensamiento creativo multidisciplinar que nos pueda ayudar a conseguir el futuro sostenible que queremos. Así que, ¡celebremos la economía creativa en 2021!

 
La economía creativa —que incluye productos audiovisuales, diseño, nuevos medios de comunicación, artes escénicas, industria editorial y artes gráficas— es un sector transformador de la economía mundial en términos de generación de ingresos, creación de empleo e ingresos de exportación.
 

El costo ambiental de ir a la moda

Un ejemplo es la industria de la moda. Sabemos que confeccionar unos vaqueros supone un gasto de unos 7.500 litros de agua, que es lo que bebemos de media en en siete años. Por eso la immovación y la creatividad han llevado a que las cabezas pensandtes actúen. ¡Bravo! Porque pese a las estadísticas desalentadoras, las empresas productoras y las personas que consumen moda son cada día más conscientes de que la industria necesita cambiar y el día es hoy. Numerosas compañías, incluidas las minoristas de ventas masivas, empiezan a integrar los principios de sustentabilidad a sus estrategias de negocios. Un ejemplo es la sueca H&M, que ha adoptado un esquema de recolección de ropa o la fabricante Guess que forma parte de un programa de reciclaje. Pero, sobre todo, las muchas pequeñas empresas locales (nombramos solo algunas que nos encantan) que luchan contra las gigantes reciclando, reutilizando y pensando en verde, entre ellas Tamineko, Marocas shop Terreta Style, Dyoministyling o  Clotsy Brand. 
Pequeñas acciones 
En Agua y Sal Comunicación sabemos que la creatividad llega cuando menos te lo esperas. Y es necesario generar esos espacios de relajación mental para que nuevas ideas lleguen a la superficie. El váter, la ducha, la cama (y a mitad noche) son algunas de ellas. Una idea es dejar un bloque a la semana simplemente para pensar qué podemos crear para ser más eficientes, estar más descansados, o simplemente usar esa franja para no hacer y solo ser. Algo que, generalmente, nos permitimos poco o nada.
A la izquierda, el dibujo de Olmo enmarcado como la obra de arte que es.

 

También hay personitas que nos inspiran mucho; como Olmo, el hijo de nuestra compañera comunicadora, Cristina Martínez, que un día hizo un dibujo a boli en la pared de su habitación. No hubo drama ni castigo y hoy es este bonito cuadro que siempre nos recordará que, ante cualquier realidad, ¡CREATIVIDAD!
 

 Reels vs TIK TOK

Seguimos hablando de comunicar, y no hay mejor forma de hacerlo que mencionando y analizando a las nuevas reinas del mundo de la información y la comunicación: las redes sociales.

Las redes sociales aparecieron hace algo más de una década y prometieron convertirse en toda una revolución en el mundo de la comunicación. Tanto es así que algunas de ellas, como Twitter, se han convertido en la principal fuente de consulta e interacción entre los usuarios. Sin embargo, otra realidad es que no saber adaptarse a las demandas de unos públicos cada vez más exigentes es motivo de extinción de muchas de ellas. La supervivencia de estas se basa principalmente en su adaptabilidad en cuanto a las necesidades de los usuarios.

Las nuevas generaciones, ya nativas en materia tecnológica, como la Generación Z, son las más exigentes con las distintas redes sociales. La juventud de hoy utiliza las distintas plataformas como principal fuente de inspiración, información y expresión. Por tanto, no es de extrañar que exista casi una plataforma para cada tipo de usuario.

El origen

Cada una de las plataformas tiene un fin y un público objetivo, sin embargo, si tuviésemos que hacer un ranking de las más TOP, Instagram estaría a la cabeza de todas ellas.  La plataforma, comprada por Facebook en 2011, comenzó siendo un espacio donde los usuarios podían compartir sus fotos con toda la comunidad. De este modo, se convertía en un escaparate donde exponer todo lo que hacíamos en el día a día: restaurantes, viajes, ‘looks’ diarios… Instagram consiguió que las personas que lo usaban se sintiesen celebrities con sus propias vidas. Algo hasta el momento impensable. Tanto es así que dio lugar a nuevas profesiones como la aparición de la figura del influencer, muchos y muchas eran bloggers que se pasaron a la red tan de moda en la actualidad.

Con el tiempo, vimos cómo la plataforma seguía ganando terreno a otras como Snapchat. Lo hizo también creando su propio canal de TV intentando así competir con YouTube y arrebatándole a las usuarias y usuarios que se quedaban atrás en materia de edición y producción de vídeo.

En pleno confinamiento empieza a sonar en España la nueva red social del momento que había nacido en 2016 en China: Tik tok. Sin embargo, no fue hasta abril de 2020 cuando en España empezamos a oír hablar de este nuevo fenómeno que arrasaba entre infancia y juventud y que, con el tiempo, se ganó el afecto de las personas no tan jóvenes y de innúmeras empresas. Unos meses más tarde los expertos aseguraban que Tik Tok iba a acabar por destronar a Instagram, sin embargo, el gigante supo reaccionar a tiempo y ‘contraatacó’ con Reels.

Diferencias y similitudes 

Tik Tok surgía como red social donde compartir pequeños clips musicales de hasta un minuto de duración en los que los usuarios pueden crear, cortar y editar el vídeo en tan solo unos clics. Además, permite a los usuarios aplicar efectos y un fondo musical.

Durante el confinamiento y gracias al ingenio de las personas, empezamos a compartir, casi sin querer, vídeos humorísticos que habían sido creados en la plataforma china. De ese modo Tik Tok fue calando entre la sociedad hasta el punto de que los Millenial se lanzaron a crear vídeos aprendiendo de los más jóvenes. Ante la inminente amenaza, Instagram anunciaba meses más tarde una nueva herramienta: Reels.

Si tenemos que destacar uno de los puntos fuertes de la App china este sería la famosa lectura de labios que ofrece Tik Tok y le da ese toque tan humorístico que ha conquistado a jóvenes y mayores. Una novedad que explica claramente la viralidad de los vídeos de esta nueva plataforma. Si bien es cierto que Instagram está intentando recortar las distancias, Tik Tok sigue llevándose al público más joven que ha encontrado más posibilidades de alcanzar viralidad con sus vídeos de retos que en Instagram, donde la competencia es cada vez más elevada. Mientras Instagram busca imágenes perfectas y belleza (en ocasiones inalcanzable e irreal), Tik Tok nace con la finalidad de provocar la risas ajenas y las propias. 

Utilidad empresarial

Si tenemos que hablar de la utilidad de las mismas con respecto a las empresas, dependerá de estas últimas y de la intencionalidad de sus campañas en redes sociales. También se deberán tener en cuenta aspectos como la edad de los usuarios, la temática, el sector o la intención de las mismas. Así que serán los/las propios profesionales de la comunicación quienes tendrán que aconsejar a las empresas.

Instagram y Tik Tok están protagonizando debates entre los profesionales dentro del mundo de la comunicación y parece que se prolongarán una larga temporada. Podemos asegurar que ambas pueden ser muy útiles para las empresas. Un acierto si se escoge la correcta y un error si no se elige la red social adecuada para los intereses de cada campaña.

Pati Cervera es copywriter, adicta a la moda y a las RRSS. Podéis seguirla en @paticervera_

 

¡«Ira, chacha», qué lengua más bonica!

Si alguna vez habéis estado en mi pueblo, Ayora, seguro que habéis escuchado la expresión: «¡Ira chacha!».

Es una de las locuciones más características del municipio, apócope de «mira muchacha» y también el título de los libros publicados por el escritor local, José Martínez Sevilla. A Pepe le debemos esta recopilación de palabras tan especiales con las que nos hemos criado. Un diccionario del que el propio Miguel Delibes dijo: «Muy minucioso, donde se encuentran palabras y expresiones hondamente originales del lenguaje de Ayora».

Libro de José Martínez Sevilla, conocido como «Pepe» en Ayora.

 

Yo todavía conservo muchas de esas palabras y, en ocasiones, me gusta utilizarlas, ya que crecí escuchándolas y me gustaría que perdurasen. «Abonico» (en voz baja), «bambolla» (ampolla), «bonico» (aquello que resulta bien, se dice que queda bonico). Y también «calvizón» (cachete), «capuzón» (tirarse de cabeza al agua) o «escarcil» (alcachofa), ¡y son solo algunas! Muchas de estas expresiones nos recuerdan a vocablos valencianos, y es que Ayora es un municipio del interior de la provincia de València, próximo a la provincia de Albacete.

Además de este peculiar lenguaje, Ayora tiene mucha historia y lugares preciosos para visitar. A tan solo 140 kilómetros de Valencia, podéis visitarla y pasar un día maravilloso en su castillo, que se alza sobre un cerro de 640 metros de altitud, varias iglesias y la ruta del «hilo rojo», que permite conocer todos los rincones de la población. También podéis aprovechar para comprar miel, el producto estrella de la gastronomía, al ser uno de los mayores centros de producción de miel de toda España. Y, sin lugar a dudas, degustar los gazpachos ayorinos, el plato típico.

¡Allí os daremos una gran bienvenida!

Desirée Tornero es directora de Agua y Sal comunicación, apasionada por la vida buena y 100 % ayorina. La podéis seguir en RRSS como @deseada73 o @desireetornero