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¡Te veo!

En estos días es justo cuando comenzamos a ver que la situación lejos de estar superada, sí que parece controlada.

Aunque nos insistimos a nosotros mismos, una y otra vez, en no bajar la guardia, empezamos a creer que, entre los que lo hemos pasado (y se supone que alguna carga de anticuerpos mantenemos), el porcentaje de vacunados (al menos con una dosis) que ya supera el 25% en la Comunitat Valenciana, las previsiones del programa de vacunación para las próximas semanas y la buena climatología, que el año anterior ya nos dio una confiada imagen de cómo baja la carga del virus en estío, todas estas razones nos dan a entender, en conjunto, que se abre un tiempo de esperanza para que todos nos planteemos la cercana posibilidad de abrazar a nuestros familiares sin reparos.

Tocarnos

Que podamos volver a ver a los amigos, tocarlos, reírnos, juntarnos en terrazas, alzar nuestras copas, apurarlas y entrar en un bucle en el que se repita este sagrado mantra: ‘otra ronda’, como la gran peli danesa de esta temporada. Y brindar por la vida y por los que nos encontremos en ese momento y volver a brindar por los que ya no podrán venir. Y un brindis, más por los que nos cuidaron y salvaron, directa o indirectamente.

Si algo hemos sacado en claro de este estado ‘en pausa’ en el que llevamos más de un año es que necesitamos vivir, con prudencia, pero como antaño. Disfrutando de un teatro, de un concierto, transitar sin miedo por una plaza o mercado en pleno bullicio… ¡Viajar! Salir de nuestro encierro. Mirarnos a la cara, reconocernos, ver rostros completos con sus narices (algunas, desde luego, nunca cupieron tras la mascarilla) y sobre todo ver sus bocas, disfrutar de los gestos que nos ha robado esta pandemia que ya nunca olvidaremos.

Veros la cara

Hoy no quería hablar de política. Hoy los importantes sois todos vosotros, a esos a los que tengo ganas de veros, ya pronto, el rostro, la cara, el jeto, la faz, el careto, el semblante, el morro… el gesto en el que reconozca que vosotros también os alegráis de vérmelo. Y emular como en aquella peli de ‘Avatar’ donde un simple: ‘Te veo’ significaba tanto o más que un ‘te quiero’.     

Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal Comunicación. Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig. Artículo publicado en la edición de mayo de El Periódico de Aquí .

         

Ante cualquier realidad, ¡creatividad!

Hoy  es el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación. Las Naciones Unidas designaron el 21 de abril para promover el pensamiento creativo multidisciplinar que nos pueda ayudar a conseguir el futuro sostenible que queremos. Así que, ¡celebremos la economía creativa en 2021!

 
La economía creativa —que incluye productos audiovisuales, diseño, nuevos medios de comunicación, artes escénicas, industria editorial y artes gráficas— es un sector transformador de la economía mundial en términos de generación de ingresos, creación de empleo e ingresos de exportación.
 

El costo ambiental de ir a la moda

Un ejemplo es la industria de la moda. Sabemos que confeccionar unos vaqueros supone un gasto de unos 7.500 litros de agua, que es lo que bebemos de media en en siete años. Por eso la immovación y la creatividad han llevado a que las cabezas pensandtes actúen. ¡Bravo! Porque pese a las estadísticas desalentadoras, las empresas productoras y las personas que consumen moda son cada día más conscientes de que la industria necesita cambiar y el día es hoy. Numerosas compañías, incluidas las minoristas de ventas masivas, empiezan a integrar los principios de sustentabilidad a sus estrategias de negocios. Un ejemplo es la sueca H&M, que ha adoptado un esquema de recolección de ropa o la fabricante Guess que forma parte de un programa de reciclaje. Pero, sobre todo, las muchas pequeñas empresas locales (nombramos solo algunas que nos encantan) que luchan contra las gigantes reciclando, reutilizando y pensando en verde, entre ellas Tamineko, Marocas shop Terreta Style, Dyoministyling o  Clotsy Brand. 
Pequeñas acciones 
En Agua y Sal Comunicación sabemos que la creatividad llega cuando menos te lo esperas. Y es necesario generar esos espacios de relajación mental para que nuevas ideas lleguen a la superficie. El váter, la ducha, la cama (y a mitad noche) son algunas de ellas. Una idea es dejar un bloque a la semana simplemente para pensar qué podemos crear para ser más eficientes, estar más descansados, o simplemente usar esa franja para no hacer y solo ser. Algo que, generalmente, nos permitimos poco o nada.
A la izquierda, el dibujo de Olmo enmarcado como la obra de arte que es.

 

También hay personitas que nos inspiran mucho; como Olmo, el hijo de nuestra compañera comunicadora, Cristina Martínez, que un día hizo un dibujo a boli en la pared de su habitación. No hubo drama ni castigo y hoy es este bonito cuadro que siempre nos recordará que, ante cualquier realidad, ¡CREATIVIDAD!
 

 Reels vs TIK TOK

Seguimos hablando de comunicar, y no hay mejor forma de hacerlo que mencionando y analizando a las nuevas reinas del mundo de la información y la comunicación: las redes sociales.

Las redes sociales aparecieron hace algo más de una década y prometieron convertirse en toda una revolución en el mundo de la comunicación. Tanto es así que algunas de ellas, como Twitter, se han convertido en la principal fuente de consulta e interacción entre los usuarios. Sin embargo, otra realidad es que no saber adaptarse a las demandas de unos públicos cada vez más exigentes es motivo de extinción de muchas de ellas. La supervivencia de estas se basa principalmente en su adaptabilidad en cuanto a las necesidades de los usuarios.

Las nuevas generaciones, ya nativas en materia tecnológica, como la Generación Z, son las más exigentes con las distintas redes sociales. La juventud de hoy utiliza las distintas plataformas como principal fuente de inspiración, información y expresión. Por tanto, no es de extrañar que exista casi una plataforma para cada tipo de usuario.

El origen

Cada una de las plataformas tiene un fin y un público objetivo, sin embargo, si tuviésemos que hacer un ranking de las más TOP, Instagram estaría a la cabeza de todas ellas.  La plataforma, comprada por Facebook en 2011, comenzó siendo un espacio donde los usuarios podían compartir sus fotos con toda la comunidad. De este modo, se convertía en un escaparate donde exponer todo lo que hacíamos en el día a día: restaurantes, viajes, ‘looks’ diarios… Instagram consiguió que las personas que lo usaban se sintiesen celebrities con sus propias vidas. Algo hasta el momento impensable. Tanto es así que dio lugar a nuevas profesiones como la aparición de la figura del influencer, muchos y muchas eran bloggers que se pasaron a la red tan de moda en la actualidad.

Con el tiempo, vimos cómo la plataforma seguía ganando terreno a otras como Snapchat. Lo hizo también creando su propio canal de TV intentando así competir con YouTube y arrebatándole a las usuarias y usuarios que se quedaban atrás en materia de edición y producción de vídeo.

En pleno confinamiento empieza a sonar en España la nueva red social del momento que había nacido en 2016 en China: Tik tok. Sin embargo, no fue hasta abril de 2020 cuando en España empezamos a oír hablar de este nuevo fenómeno que arrasaba entre infancia y juventud y que, con el tiempo, se ganó el afecto de las personas no tan jóvenes y de innúmeras empresas. Unos meses más tarde los expertos aseguraban que Tik Tok iba a acabar por destronar a Instagram, sin embargo, el gigante supo reaccionar a tiempo y ‘contraatacó’ con Reels.

Diferencias y similitudes 

Tik Tok surgía como red social donde compartir pequeños clips musicales de hasta un minuto de duración en los que los usuarios pueden crear, cortar y editar el vídeo en tan solo unos clics. Además, permite a los usuarios aplicar efectos y un fondo musical.

Durante el confinamiento y gracias al ingenio de las personas, empezamos a compartir, casi sin querer, vídeos humorísticos que habían sido creados en la plataforma china. De ese modo Tik Tok fue calando entre la sociedad hasta el punto de que los Millenial se lanzaron a crear vídeos aprendiendo de los más jóvenes. Ante la inminente amenaza, Instagram anunciaba meses más tarde una nueva herramienta: Reels.

Si tenemos que destacar uno de los puntos fuertes de la App china este sería la famosa lectura de labios que ofrece Tik Tok y le da ese toque tan humorístico que ha conquistado a jóvenes y mayores. Una novedad que explica claramente la viralidad de los vídeos de esta nueva plataforma. Si bien es cierto que Instagram está intentando recortar las distancias, Tik Tok sigue llevándose al público más joven que ha encontrado más posibilidades de alcanzar viralidad con sus vídeos de retos que en Instagram, donde la competencia es cada vez más elevada. Mientras Instagram busca imágenes perfectas y belleza (en ocasiones inalcanzable e irreal), Tik Tok nace con la finalidad de provocar la risas ajenas y las propias. 

Utilidad empresarial

Si tenemos que hablar de la utilidad de las mismas con respecto a las empresas, dependerá de estas últimas y de la intencionalidad de sus campañas en redes sociales. También se deberán tener en cuenta aspectos como la edad de los usuarios, la temática, el sector o la intención de las mismas. Así que serán los/las propios profesionales de la comunicación quienes tendrán que aconsejar a las empresas.

Instagram y Tik Tok están protagonizando debates entre los profesionales dentro del mundo de la comunicación y parece que se prolongarán una larga temporada. Podemos asegurar que ambas pueden ser muy útiles para las empresas. Un acierto si se escoge la correcta y un error si no se elige la red social adecuada para los intereses de cada campaña.

Pati Cervera es copywriter, adicta a la moda y a las RRSS. Podéis seguirla en @paticervera_

 

¡«Ira, chacha», qué lengua más bonica!

Si alguna vez habéis estado en mi pueblo, Ayora, seguro que habéis escuchado la expresión: «¡Ira chacha!».

Es una de las locuciones más características del municipio, apócope de «mira muchacha» y también el título de los libros publicados por el escritor local, José Martínez Sevilla. A Pepe le debemos esta recopilación de palabras tan especiales con las que nos hemos criado. Un diccionario del que el propio Miguel Delibes dijo: «Muy minucioso, donde se encuentran palabras y expresiones hondamente originales del lenguaje de Ayora».

Libro de José Martínez Sevilla, conocido como «Pepe» en Ayora.

 

Yo todavía conservo muchas de esas palabras y, en ocasiones, me gusta utilizarlas, ya que crecí escuchándolas y me gustaría que perdurasen. «Abonico» (en voz baja), «bambolla» (ampolla), «bonico» (aquello que resulta bien, se dice que queda bonico). Y también «calvizón» (cachete), «capuzón» (tirarse de cabeza al agua) o «escarcil» (alcachofa), ¡y son solo algunas! Muchas de estas expresiones nos recuerdan a vocablos valencianos, y es que Ayora es un municipio del interior de la provincia de València, próximo a la provincia de Albacete.

Además de este peculiar lenguaje, Ayora tiene mucha historia y lugares preciosos para visitar. A tan solo 140 kilómetros de Valencia, podéis visitarla y pasar un día maravilloso en su castillo, que se alza sobre un cerro de 640 metros de altitud, varias iglesias y la ruta del «hilo rojo», que permite conocer todos los rincones de la población. También podéis aprovechar para comprar miel, el producto estrella de la gastronomía, al ser uno de los mayores centros de producción de miel de toda España. Y, sin lugar a dudas, degustar los gazpachos ayorinos, el plato típico.

¡Allí os daremos una gran bienvenida!

Desirée Tornero es directora de Agua y Sal comunicación, apasionada por la vida buena y 100 % ayorina. La podéis seguir en RRSS como @deseada73 o @desireetornero

Cuando la incertidumbre nos roba la vida

Un año de pandemia mundial con varios confinamientos y más de 70.000 personas fallecidas a día de hoy, me hacen reflexionar sobre la cantidad de veces que la incertidumbre me roba la vida. El presente. El hoy.

Empezamos con un miedo abismal y mucha sensación de pertenencia a la comunidad, a la sociedad, al mundo que se encerraba país a país de norte a sur y de este a oeste. Las noticias nos abrumaban mientras nos hacíamos una composición de lugar. La que podíamos después de haber vivido los años que fueran en un sueño que desconocíamos que lo era. Diez, treinta, cuarenta, ochenta años de vida sin pandemia y ahora llegaba un estado de alarma por alerta sanitaria. Prohibiciones. Mascarillas (¿recordáis que al principio ni había en las farmacias?). Y, de repente, empezar a mirar hacia dentro. Dentro de casa, de las personas con las que convivía, en el interior de mí misma.

Incertidumbre

Si hay una cosa que no he dejado de sentir, con mayor o menor intensidad, en todos estos meses es a incertidumbre. Ay, amiga, me haces de espejo cada día. ¿Cómo?, pensando si podré celebrar el cumple de nuestra hija con mi madre o no, andando por la calle me veo en marzo de 2022 yendo (o no) a un retiro aplazado por COVID-19 desde 2020.

Me pregunto si podremos viajar  con los niños este verano más allá de la Comunitat o si conseguiremos remontar las aulas de yoga presenciales que han quedado bajo mínimos en el estudio. Me pregunto si mi madre, los padres de Samuel y mis tías y tíos, que pasan los setenta, recibirán pronto la vacuna. Veo a Alfredo invitando a sus compis de clase a casa a jugar, no sé cuándo será, lo proyecto. Veo a las personas haciendo eventos, veo entre ellos entierros en los que la gente se abraza sin miedo. Me veo en un bar de tapas de Granada en el que no cabe un alfiler. Un concierto en un pub minúsculo. Me veo cantando en el coro sin macarilla y ensayando en un sitio cerrado. Reuniones con personas que se ven y se tocan.

Llevo regular mal no poder acercarme a las personas que más quiero. Y, sin embargo, soy una privilegiada.

Agradezco muchas cosas  cada día y entre ellas está el ser consciente de la vida que me roban en muchas ocasiones estos pensamientos. Los veo pasar, los cazo y les digo: «Seguimos sin respuesta a lo que me preguntas, te puedes ir». Entonces respiro hondo, pongo música y me voy a pintar con mi hija Julia. Y este momento no me lo robas, incertidumbre. Gracias por recordarme cada minuto que la vida es el ahora.

María de Quesada es periodista y profesora de yoga. En Agua y Sal Comunicación gestiona RRSS y crea contenidos, puedes encontrarla como @MariaDeQuesada en las redes.
 

Benvingut el cinema bilingüe!

Acabamos de dejar atrás una Gala de los Goyaprou especial! Y nos ha servido para acabar de asentar la verdadera realidad no bilingüe, más bien plurilingüe de nuestro país de países. Així som, qué collons!

Hay cine que se hace en euskera, gallego, catalán… pero no solo eso, empezamos a recuperar en según qué ‘pelis’ o series acentos, giros típicos de un territorio u otro. El resultado: hacen más veraz, cercana y creíble la historia que cada uno nos cuenta. Y no sé, porque no he visto las últimas Akelarre o Ane, cómo se desarrollan estas cintas en materia de diálogos. No sé si son monolingües o bilingües, pero lo que si se evidenció como una verdad verdadera es la realidad del valenciano en La boda de Rosa.

La cinta de Iciar Bollaín (madrileña) con un reparto en el que coinciden actores y actrices de Madrid, Cataluña, País Vasco y cómo no, València, está ambientada entre la capital de la Comunitat y Benicàssim y representa a la sociedad valenciana tal cual es. Por mucho que quieran vendernos una moto diferente, somos una sociedad bilingüe (aunque no al 100 %) si nos referimos al habla, y bilingüe en su totalidad si nos referimos a quienes entienden por igual el valenciano y el castellano. En La boda de Rosa se alternan los diálogos en nuestras dos lenguas cooficiales con una normalidad y naturalidad propias de lo que vivimos día a día en nuestras plazas y calles. Gent que parla en valencià, amb gent que et pot contestar en castellà i la conversa no es trenca, continua amb la fluïdesa pròpia de la nostra realitat mediterrània.

Som gent oberta, flexible, capaç de canviar d’una a altra llengua sense trencar l’harmonia que reforça la nostra presencia. I el més important, tenim sentit de l’humor com el que retrata també la comèdia Mi amor perdido on els ‘protas’ comparteixen un gat que soles atén en valencià.

I hi haurà gent que al ficar-se seria es passarà al castellà (o al revés), gent que traurà la seua millor cara parlant en valencià (o li passarà en castellà), gent de tota condició però que viu una mateixa realitat. Discrepe dels sectaris que defenen a capa i espasa un valencià, això sí, llarg temps vilipendiat, o aquells valencians ‘españolitos’ que imiten per norma l’accent de secà… ni uns ni d’altres representen la vertadera realitat valenciana, aquella que ens va obrir, inclòs, les portes de Roma, de la ma dels Borja, passant del valencià al italià o el que faça falta.

El valencià real es com aquell Salvatore de El nombre de la Rosa que parlava mil llengües, però tenia la virtut de, en acabant, de fer-se entendre.

A les hores, el cinema ens acosta més a la realitat de les societats que retrata quan s’expressa en les diferents llengües que hi es parlen.

Cinema, no patisques… tornarem!        

Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal Comunicación. Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig.

Todas las (personas) feministas

Otro 8 de marzo de 2021 y otro Día Internacional de la Mujer, institucionalizado como tal en 1975 por la ONU. Creíamos que conmemoraba a las mujeres muertas en el incendio ocurrido en una fábrica textil de Nueva York, a principios del siglo XX, y exactamente no fue así. Nuestra compañera periodista y coach feminista, Águeda Macián,  nos cuenta en FemDones la verdadera historia que hay detrás del 8 de marzo. La compartimos.

El antecedente más lejano lo encontramos en las manifestaciones y protestas protagonizadas el 8 de marzo de 1857, por obreras textiles, también de Nueva York. Estas mujeres fueron cruelmente reprimidas por la policía.

Pero el origen concreto hace referencia a la gran huelga, de 14 semanas, que tuvo lugar a finales de 1908 y principios de 1909 (donde también participaron las trabajadoras de la fábrica del incendio) que terminó, precisamente, el 8 de marzo de 1909, en una enorme manifestación con más de 15.000 mujeres trabajadoras. Sería en 1910, en la segunda Conferencia Internacional de la Internacional Socialista de Mujeres, cuando Clara Zetkin propuso el día 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en recuerdo a esa gran huelga de mujeres.

Causa impacto

Más de un siglo después, conmemoramos este día por un presente igualitario y un futuro mejor para las niñas que nacen cada día. A veces me frustro al intentar hacer entender a la gente de mi entorno que todas las personas somos feministas si entendemos qué es el feminismo y por qué es tan importante ser conscientes todos los días a través de pequeñas acciones. Y ahora sé que no es mi tarea enseñarles, que cada cual se informe. No son solo los grandes acuerdos internacionales o victorias legales, es sobre todo  lo que está a nuestro alcance: cuidar (peques, mayores, el hogar…) es una responsabilidad compartida; las jóvenes pueden ser lo que quieran ser, los niños pueden llorar y mostrar sus sentimientos, si ves un comportamiento inaceptable o acoso sexual habla, ayuda; no aceptes machismos ni en la cola del pan; ejerce tus derechos políticos, respeta las decisiones de otras personas, rechaza el lenguaje binario y sexista, infórmate, lee, aprende. Sé parte de la generación de la igualdad con tu madre, tu pareja, tu hija y tu vecino. María de Quesada.

Diferente

Este 8 de marzo será diferente. Pero si algo tenemos claro las mujeres es nuestra capacidad para afrontar y solucionar crisis. Por eso, aunque no podamos salir detrás de una pancarta, seguiremos reivindicando todo aquello que todavía necesitamos para alcanzar la ansiada igualdad. Al abrir la agenda el día 1 de marzo, apareció una palabra que lleva en mi cabeza desde entonces, “sororidad”, que proviene de la palabra inglesa sisterhood y que significa la solidaridad entre mujeres. Desde aquí gritemos fuerte: ¡más sororidad y menos testosterona! Desirée Tornero. 

Somos personas

Ante todo, puedo decir con orgullo que me siento realizado e integrado en el entorno laboral en el que día a día me desenvuelvo con mis compañeras. Cuando te haces mayor en un siglo diferente al que naciste eres más consciente, todavía, de la innecesaria y rancia distinción de las personas por motivos de raza, sexo, religión, opinión, nacionalidad o cualquier otra circunstancia personal o social. Dejemos de mirarnos con el filtro de estereotipos o etiquetas y convivamos sin discriminaciones, ni directas, ni veladas. Demos ejemplo a nuestras hijas e hijos o quizá ellas y ellos ya nos lo estén dando a nosotros para que entendamos que todos somos, simple y llanamente, personas. Pere Ferrer Sanchis.

Visibilidad femenina

El día de la mujer es para poner sobre la mesa y reivindicar temas que todavía están pendientes de normalizar. La igualdad salarial, el acceso a todas las profesiones, el peso de la conciliación, el emprender siendo mujer. En los últimos veinte años, he podido ser testigo de la evolución en el tema de la mujer. En mi época de universidad, pedíamos normalizar la figura de la mujer en todos los campos. Que sonaran nombres de mujeres como científicas, escritoras, políticas, jefas de informativos, deportistas… que fueran visibles para romper las barreras. Prácticamente eso ya se ha conseguido, las mujeres ya están.

Actualmente el debate que permanece es el de no dar un paso atrás, cuando llega una crisis económica o como la de ahora, sanitaria, las mujeres son las primeras en quedarse en casa y dejar su trabajo. Para normalizar la conciliación aún existe el 8 de marzo. Aunque es verdad que cada vez son más visibles grupos de mujeres y asociaciones, que defienden la importancia de no renunciar y contribuyen cada día en dar visibilidad a los problemas que nos separan de la igualdad. María José Moreno.

Polémica

El día de la mujer se ha visto enturbiado este año por la polémica generada entorno a las diversas opiniones entre si debe o no haber manifestación a favor de reivindicar los derechos y la figura de la mujer en la sociedad.

Como mujer, considero que somos nosotras mismas las primeras que tenemos que luchar por nuestra igualdad, por nuestros derechos. No obstante, lejos de querer abrir debate o disputa lo que pretendo es hacer una reflexión. ¿Es necesario salir a reivindicar cualquier tipo de derecho encontrándonos en una situación de alerta sanitaria? ¿No existen otras formas de manifestarse de forma cívica y sin que estas supongan poner en riesgo nuestra salud y la de nuestros seres queridos? En este punto en particular es donde creo que esta profesión puede jugar un papel fundamental en el futuro más próximo.

Equipo Agua y Sal

La COVID-19 ha traído consigo la digitalización de la sociedad de forma vertiginosa. Nos hemos adaptado a situaciones que pensábamos que jamás se darían y, sin embargo, aquí seguimos, comunicando como nunca antes lo habíamos hecho. ¿Por qué no aprovechamos todas esas herramientas digitales y nos manifestamos de un modo seguro? Expresémonos a través de las redes, sumémonos a movimientos online, creemos nuevas plataformas que impulsen el trabajo de las mujeres en nuestra sociedad. Hagamos lo mismo, o más, pero de forma responsable; protegiendo a aquellos a quienes queremos y admiramos, porque las mujeres tenemos que seguir siendo un ejemplo para la sociedad. Patricia Cervera.

Nuestra compañera Cora Raga ha hecho un pequeño recopilatorio de versos de canciones de grupos y cantantes que hablan sobre mujeres, igualdad, sororidad y la lucha feminista. Allá van:

“Arrels i ales, gràcies mamà, poder de dones” Imperfeccions – Zoo

“No tengo sobrenombre, no hay hombres sobre mí
Sobrevalorada es la palabra que más suelo oír

…Escritora, creadora, autora, comunicadora
Profesora, directora, no dictadora” Sugarina – Sara Socas

“A ningún hombre consiento
Que dicte mi sentencia” A ningún hombre – Rosalía

“Hey, avui el món és teu
La vida no s’espera
Pren impuls i sent
Que avui el món és teu
No miris mai enrere
Cavalquem el temps” El Món és teu – Els Catarres

“Esta no es la Dolce Vita
Pero juntas la hacemos más bonita
Te escucho si lo necesita’
Tú me das lo que la vida quita” La tirita – Lola Índigo

Hoy, 8 de marzo de 2021, todavía existen restricciones legales que impiden a 2.700 millones de mujeres acceder a las mismas opciones laborales que los hombres. Menos del 25% de los parlamentarios eran mujeres en 2019 y una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia de género.

Hagamos entre todas (las personas) que 2021 sea un año decisivo para las mujeres y las niñas en todo el mundo. Nacer mujeres no nos hace inferiores ante el mundo ni ante la ley, y queda camino para que la sociedad sea un reflejo de esta realidad. Caminemos.

Comunicar en 2021

Pararse y escuchar qué opinan las personas profesionales de la comunicación es todavía una virtud que no todas las empresas tienen. Parece que en España, y pleno siglo XXI, la postura de las agencias de comunicación o la figura del dircom están desdibujadas del panorama empresarial.

Muchas personas empresarias viven en una constante crisis de fe con respecto a sus la figura del/de la profesional de comunicación. En multitud de ocasiones vemos como los/las jefes/as deciden los planes estratégicos de comunicación o le dicen a su jefe/a de prensa qué puede comunicar a los medios y qué no. ¿Qué ocurre entonces? ¡Sorpresa! Las campañas, estrategias y demás peripecias que se inventa no funcionan.  

La COVID-19 ha traído consigo nuevas oportunidades en el mundo de la comunicación, nuevas herramientas tecnológicas revolucionarias que permitirán a las empresas en un futuro próximo -porque hay luz al final del túnel- posicionarse y promocionarse de forma rápida y eficaz en el mercado. Porque lo que no se comunica no existe y llevamos casi cien años de letargo con respecto a estas prácticas. Es hora de despertar y de poner el foco en lo que realmente importa: comunicar funciona. 

Retos pospandemia

Con toda seguridad podemos afirmar que las empresas se enfrentan a un reto en cuanto a las formas de comunicar post COVID-19. Las predicciones auguran un futuro muy oscuro, casi negro, para aquellos que no se adapten a la digitalización con gran celeridad. Hoy en día no estar online es casi “Crónica de una muerte anunciada”, como diría Gabriel García Márquez. La era de la comunicación será más comunicativa que nunca y se nutrirá de las nuevas tecnologías para ofrecer servicios hasta ahora impensados, puesto que la innovación sigue y seguirá siendo la tendencia al alza en todos los sectores, incluido este. 

En los últimos años hemos visto cómo las estrategias de comunicación han cambiado radicalmente, cada vez se vende menos producto y más valores. Sin duda invertir en un plan estratégico en comunicación de valores será un must -como en la moda- para las empresas que quieran seguir creciendo. Al hilo de esto último cabría destacar también la importancia en el alma y la pasión como motores de las relaciones, no solo para con los clientes o públicos potenciales, sino también con los las personas empleadas. Esto puede suscitar duda y controversia porque ¿cómo vamos a mostrar humanidad en una era de digitalización? Se puede y se debe fomentar la relación interpersonal, adaptando las relaciones a la digitalización y viceversa. 

Lo cierto es que los/las profesionales aseguran que la pandemia trae nuevas oportunidades en el mundo de la comunicación y es fundamental que las empresas escuchen a los gabinetes de comunicación para aprovechar la situación, porque recuerden: lo que no se comunica no existe. 

Pati Cervera es copywriter, adicta a la moda y a las RRSS. Podéis seguirla en @paticervera_

Somos de radio

El 13 de febrero es la fecha proclamada por las Naciones Unidas como Día Mundial de la Radio.

Es curioso saber que la iniciativa para el establecimiento oficial de esta celebración internacional partió de la Academia Española de la Radio; de manera que, en 2011, la propuesta fue finalmente presentada por la Embajada de España en la UNESCO, así como también por la Misión Permanente de España en la ONU. Ya han pasado diez años desde que la radio recibe este merecido homenaje, pero nos viene acompañando desde finales del XIX cuando se inventó, aunque las primeras transmisiones comenzaran a principios del siglo XX y entre Tesla y Marconi se reparten hoy los méritos.

En Agua y Sal Comunicación nos sentimos muy vinculados a la radio por su función informativa, de inmediatez y a la vez próxima, de acompañamiento, íntima. La radio le da voz a la palabra y nosotros siempre nos hemos identificado con todo lo que implica comunicar de manera transparente y cercana.

Pere Ferrer en Onda Eñe

 

Pere Ferrer y María José Moreno en Onda Eñe
María de Quesada en Intereconomía Radio

 

Patricia Cervera en la radio del CEU

 

Somos de radio y hoy lo celebramos.

Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal Comunicación. Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig.

 

¿Estamos tontos o somos tontos?

Una cosa les voy a decir, y en plural mayestático, para no dejarme a nadie, incluso a mí mismo, ni herir la sensibilidad de los ‘ofendiditos’: ¿Estamos tontos o somos tontos? ¿Recuerdan que no nos quitamos de encima esta maldita pandemia? ¿Han olvidado que los contagios, ingresos en UCI y muertes con nombres y apellidos no menguan? ¿Saben por qué ‘ola’ vamos ya? ¿Qué tenemos una larga lista de restricciones a las que se suman además multitud de recomendaciones? 

Y viene un temporal de frio y se lanzan en tropel a ver la nieve… Y colapsan carreteras y desvían la atención principal de las fuerzas de seguridad que debían ayudar a transportistas o a las poblaciones aisladas… Además de fiestas ilegales, rescates y aglomeraciones innecesarias… Son tantos los despropósitos, hasta las autoridades no ayudan, de acuerdo ¿qué hace un gobierno municipal progresista y ateo montando una cabalgata de SSMM los Reyes Magos improvisada? Es precís?

Pero no nos están recomendando que nos quedemos en casa ¿dónde vamos? Quo vadis? ¡Qué se nos hace largo el asunto del ‘bicho’, desde luego! Pero quedémonos en casa, seamos más sensatos que nuestros políticos que a cada orden lanzan una contra orden. ¿De verdad vamos a dar crédito a alguno de esos influencers negacionistas solo porque tengan una legión de seguidores? ¿Les recuerdo la máxima de que la mierda debe estar buena, ya que tropecientos mil millones de moscas no pueden estar equivocadas?  Fijémonos con los números ¡espantan! Hagamos caso de los de bata blanca que se están comiendo el marrón a pecho descubierto. ¡Por favor! Un poco de sensatez y cordura o esto se hará eterno.

Llegados a este punto, hace unos días, mientras pasaba un rato con mi padre, al que lo de octogenario ya se le va quedando corto, y yo sin quitarme la mascarilla en ningún momento, recibía por el grupo de Whatsapp familiar la foto de mi sobrino y ahijado. Mi sobrino es enfermero, recién titulado, la pandemia le abrió ya hace unos meses la puerta del mercado laboral. Paradojas de la vida. Hoy ya está en una planta COVID y confirmo que me sorprendió e impactó su indumentaria de batalla (mono blanco con capucha, guantes, mascarilla y gafas aislantes). Era mi sobrino, lo reconocí solo por sus ojos, por su mirada joven, llena de fe y esperanza, de fe en su trabajo, en el esfuerzo y el ímpetu que otorga la vocación de ayudar a las personas y esperanza en la vacuna que ya había recibido ese mismo día.

Y me doy cuenta de que personas como ellos, los que van de blanco, al igual que los de blanco que se han ocupado estos días de despejar rutas y carreteras en brigadas de conservación y mantenimiento, o el ejército, las fuerzas de seguridad, los transportistas, los voluntarios… Todos ellos y muchos más están ayudando a rebajar esos niveles de tontería de una sociedad muchas veces superficial, inmadura, inconsciente, maleducada… atontada. Ayudemos, entre todos, a subir el nivel, por favor, no hace falta ya que nos dicten o impongan una norma, no debería hacer falta, deberíamos ser conscientes, responsables, ya sabemos cómo las gasta esta pandemia, ya hemos vivido un confinamiento. No olvidemos las lecciones que dijimos haber aprendido.

Artículo de Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal Comunicación, publicado en la edición de enero de El Periódico de Aquí. Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig.