Un grito desesperado para que el periodismo recupere su sitio

En un momento en el que la actualidad manda, y por momentos nos supera, es cuando más echo en falta aquella función de altavoz riguroso de la información que ejercía el periodismo.

La democratización de la información, la irrupción del multicanal, las redes, las apps y porque no decirlo también, la victoria de la trama política sobre la urdimbre informativa, además de todo lo que ha supuesto la tecnología en los últimos 20 años han acabado por desestabilizar a un sector y a una profesión como la de periodista que resiste herida, en precario y sin recursos ante la avalancha de una sociedad (no maleducada, sino mal educada, que no se mal interprete) que valora solo la inmediatez y no distingue, más de lo esperado, lo verdadero de lo falso.

Noticias falsas

Las malditas fake news campan a sus anchas por grupos de whatsapp y por los muros de las redes sociales con formato de noticia, incluso bien maquetadas, imitando cabeceras y tipografías. ¿Y nadie repara a los dos segundos o al final del primer párrafo la falacia que esconden? ¿Tanto hemos perdido de análisis crítico? De ahí, que me atreviera unas líneas más arriba a denunciar la mala educación adquirida.

Incluso la automatización ha permitido que se dejen ver en las páginas web de los propios medios, sin que los propios editores reparen en ello, noticias extrañas, interesadas, capciosas que acaban por desvirtuar la función de los propios medios.

Los medios han perdido la batalla frente a la clase política, me da igual el color del aparato que haya detentado el gobierno. Han sufrido una usurpación silenciosa. Los medios clásicos han ido perdiendo su identidad, las nuevas generaciones no han accedido a ellos por falta de atractivo o falta de actualización del mensaje que ha derivado en distanciamiento. Y los medios de nueva creación, sobre todo digitales (muchos) parecen creados para generar distorsión más que información. Me exaspera tanto el pseudo medio de un tal Inda como el instrumento dirigido de la actual TV3, unos porque mienten sin reparo y otros porque adoctrinan con descaro. Me quema tanto el concepto de medios públicos con consejos de administración políticos, como la pérdida de interés que manifiesta la actual sociedad por una función como la nuestra que debiera ser clave para aspirar a una democracia real.

Si la política ejerce esa función sibilina de manipulación y la sociedad nos da la espalda y no valora la independencia y veracidad que debiera ofrecer nuestro ‘canal’ frente a los nuevos modos de comunicación, deberíamos dejar de mirarnos el ombligo y analizar en qué momento nos alejamos del camino o cuando empezó la audiencia – oyentes – lectores a dejar de seguirnos.

La saturación, el exceso de información, la pérdida de calidad y la falta de un filtro han dejado el gremio herido. Por eso este grito desesperado para que el periodismo recupere su sitio.

Y vaya si lo necesitamos en estos días de alerta sanitaria que se nos pueden hacer largos. Se agradece la cercanía de la radio, de la TV, de los digitales… y del papel como lectura reposada, siempre y cuando aporte valor, profundidad, análisis y diferenciación a lo que ya sabemos.

Foto destacada de Kaboompics.com

Artículo de Pere Ferrer Sanchís, consultor en comunicación en Agua y Sal, publicado en la edición de marzo de El Periódico de Aquí.

Podéis seguir las andanzas de Pere en Twitter e Ig como @perefe (s)

El rosa y el azul no son solo colores

Hace ya seis años, la cadena nacional de juguetes, Toy Planet, lanzó su primera Guía de Navidad en la que abarcaba la problemática del sexismo en estos catálogos. Recuerdo cuando nos reunimos para planificar la campaña de comunicación de ese año y me contaron lo que estaban haciendo. Fue muy emocionante ya que sabía que estaban haciendo algo nuevo, rompedor y necesario. En Toy Planet se habían dado cuenta, tras mucho hablar con sus clientes, que el rosa y el azul no eran solo colores. Detrás de cada fotografía de los catálogos de Navidad hay un mensaje, los niños juegan con camiones y las niñas con muñecas. Pero la realidad es otra. Detectarlo a tiempo le valió a esta empresa a convertirse en la primera en ponerse manos a la obra y romper con los estereotipos sexistas en el juguete. Contarlo también fue emocionante ya que los medios de comunicación acogieron muy bien esta iniciativa.

Este año Toy Planet ha vuelto a confeccionar su Guía de Navidad rompiendo con los clichés sexistas. Aunque el mensaje ya ha calado en la sociedad, al sector le queda mucho por hacer y todavía existen campañas de publicidad que fomentan actitudes sexistas que no deberían permitirse.

Este año la Generalitat Valenciana también ha lanzado una campaña en medios de comunicación y redes sociales para que los niños sepan que ellas pueden ser astronautas y ellos vestir tutú. El cambio está llegando según expertos en tendencias jugueteras, pero aunque ya podamos encontrarnos con niños poniendo lavadoras y niñas dirigiendo grúas, todavía existe el sexismo.

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¿Es el tiempo relativo?

Para mí la percepción del tiempo es personal e intransferible, como las tarjetas de embarque del avión. Y entonces, ¿qué hacemos para sentir que llegamos a todo? Primero, hay que usar mucho sentido común, y eso a veces se nos olvida; y segundo, existen herramientas súper útiles para ayudarnos en el día a día a digerir las múltiples tareas que se pueden llegar a acumular y tatuarse con el nombre de procrastinación en nuestra pierna. Y brazo. Y pie.

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Verdades que (no) ofenden

Hay una verdad absoluta que planea sobre las cabezas de los medios y, por ende, sobre los que en ellos trabajan: la democratización que propició internet ha derivado en que hasta ‘las cosas’ acaben conectadas (internet de las cosas) y en ese totum revolutum los medios de comunicación son ya solo ‘una cosa’ más, de referencia, pero una cosa más en un mar de navegación comunicante. Asumámoslo.

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Protector solar para las redes sociales

Nadar en las redes sociales es toda una aventura. Cada día se aprenden nuevas formas de comunicar, de responder, de salvar situaciones y sobrellevar otras, pero, ¿cómo no equivocarse? Lo hacemos todos a diario y por ello, mejor aprender de los errores que fustigarse. Este verano en Agua y Sal nos ponemos factor +100 en las redes y te mostramos algunas lecciones aprendidas en este apasionante universo social que ha cambiado para siempre la manera de comunicarnos.

  • Escuchar y observar después de lanzar tu mensaje puede ayudarte a mejorar la respuesta al contenido que publicas.
  • Ser amable y respetuoso. Nuestro yo en una red social no es diferente de nuestro yo en la vida real, ¡o no debería!
  • Mostrar uniformidad en tus redes sociales usando el mismo nombre en todas ellas, la misma paleta de colores, fotografía, logo etc.  ¡Que no se líen tus seguidores!
  • Probar una misma acción con diferentes estrategias. La prueba error te ayudará a decidir más fácilmente.
  • Buscar gente y empresas interesantes en las redes, seguirlas e interactuar con ellas ampliará tu círculo social digital. Se llaman redes sociales por algo, ¡ pues a socializar!
  • Apoyar a alguien que hace algo que te gusta todos los días. Tus RT’s, tus me gusta y lo que compartes de otros perfiles y empresas te ayuda a seguir fidelizando tus amistades virtuales, a crear lazos de amor digital.
  • Usar hashtags para hacer búsquedas, para filtrar contenido y para segmentar tus publicaciones. Encuentra y que te encuentren fácilmente, pero #tampocohacefaltaquetodoloquedigasseaunhashtagporquenosirvedemuchovaya.
  • Asumir siempre lo mejor en redes sociales y a pesar de todo, ¿para qué entrar en ellas con prejuicios?
  • Desterrar los robots de tus redes sociales, ¡per favor!, ni saludar, ni vender, ni NADA. Todo llegará, pero mientras haya humanos, ¿es posible interactuar como tales?
  • Reaccionar no es siempre necesario. Siéntete libre de no hacerlo y muestra tu autenticidad.
  • Al programar contenido, cuidado con la actualidad, te puede jugar una mala pasada. Díselo a las empresas locales que vendían falditas en las redes sociales después de las inundaciones de Houston el verano pasado, por ejemplo. 
  • Jamás de los jamases es recomendable publicar cuando la ira se ha apoderado de la sangre. Respira, medita, canta OM, vete a correr, chilla, lo que sea menos contestar en este estado y VOMITAR en las plataformas sociales. Para eso ya hay otros que se dedican exclusivamente a lanzar sus deshechos digitales.

Esperamos haberte protegido un poco de los rayos sociales, ¡que a veces también queman!

@MariadeQuesada

Comunicar no es tarea fácil

Asociar a la comunicación los ‘palabros’ low cost se ha convertido en nuestros días en una redundancia innecesaria, porque la gestión de la misma, al igual que la función periodística, salvo para cuatro firmas divinas, hace años que se mueve en números que están por debajo de las nóminas de un ‘mileurista’. Así es la triste realidad y lo peor, que en ese inexorable camino a los infiernos, poco hemos hecho por remediarlo los que nos dedicamos a ello.

El día que los medios perdieron el privilegio en exclusiva de informar, también perdieron en competitividad, perdieron la oportunidad de erigirse en valor al contrastar, se lanzaron al fango de ganar la batalla de una visibilidad virtual que, sin embargo, sigue sin ofrecer un rédito claro en lo monetario.

Pero el problema es tan complejo que ya no solo se reduce a que la red lo puede todo, hace tiempo que la desconexión de la palabra escrita se aleja paulatinamente de las generaciones que llegan a las aulas: se lee menos y tampoco parece que se incentive el hábito. En cuanto a otros soportes: la televisión ya es, prácticamente, solo entretenimiento y la radio, pese a mantener el tipo, ve como envejece su audiencia.

La prensa escrita tampoco ha sabido sacudirse el efecto manipulador al que somete el poder, ya sea público (diferentes administraciones) o privado (grandes corporaciones) y, finalmente, las dos plagas de nuestro tiempo: la saturación, a la que no entro ni a calificar y la inmediatez, tantas veces innecesaria que nos impone el día a día, nos aleja de los periódicos si tenemos que esperar a leerlos el día siguiente.

El periodismo solo tendrá sentido si recupera el buen hábito de contrastar y explora la función de profundizar. Entiéndanlo, para ser los primeros ya está la red, para informar y contrastar deben estar ellos, los medios.

Y volviendo a la idea inicial ¿Sí los medios funcionan de baratillo, cómo va a ser la comunicación corporativa o empresarial? Pues casi igual en la mayoría de los casos.

Está claro que lo digital nos ha permitido muchas licencias y reducción de costes, pero eso no es óbice para que entre las empresas u organizaciones se expriman presupuestos mientras se mantienen o incrementan las obligaciones.

Respeten, pues, la función de la comunicación, la misma que en otro tiempo permitió días de gloria para los que apostaron por ella.       

De acuerdo, mola pagar menos, es algo que hemos trasladado a todos los niveles de nuestra existencia, ya sean descuentos, bonus, cupones, rebajas… Pero no perdamos ni la educación, ni el respeto a ninguna profesión ni a los profesionales que las desempeñan y devolvamos al periodismo, la profesión más bella del mundo y, por ende, a la función de la comunicación, adaptada a nuestros digitales días, el reconocimiento que merecen.

Comunicar no es tarea fácil, no lo olvide, lo fácil siempre fue callar, mirar a otro lado, no posicionarse…

Pere Ferrer Sanchis. Responsable de comunicación en Agua y Sal Comunicación. @perefe

  

    

El email marketing sigue siendo una herramienta muy eficiente

Como buena agencia de comunicación y marketing, a la hora de conquistar un cliente creamos una estrategia de marketing y comunicación eficiente. Las medidas que se eligen van de acuerdo a los objetivos que se quieren alcanzar, normalmente posicionamiento y visibilidad. Además de conseguir nuevos clientes y una mayor fidelización con estos.

De este modo, todo lo que hagamos tiene que ir siguiendo una estrategia de comunicación que nos hemos planteado con anterioridad. El email-marketing vuelve a resurgir como un método efectivo de recordar a los clientes de una marca que estamos en activo y que queremos ofrecerle la última información o las mejores promociones.

Aspectos a tener en cuenta:

  1. La importancia del email. Para realizar de manera optima la función que nos ofrece el email marketing o newsletter necesitamos conseguir los emails de los usuarios de nuestra web y ‘engancharlos’ con información y a su vez atraer a nuevos clientes.

Puede que no entendiéramos la importancia del email hasta la llegada del email marketing, y es que para hacer newsletter se necesitan muchos de estos correos personales. Ahora les otorgamos un valor comercial del contacto con el cliente. El objetivo es la fidelización, ya ha tenido un primer contacto al dejarnos su correo personal y ahora queremos devolver su confianza dándoles información y prestándoles atención.

  1. Captar suscriptores. La mejor manera de atraer suscriptores es ofreciendo un regalo o un descuento por cada nuevo email. Lo que se conoce en el mundo del marketing como ‘lead magnet’. Con este premio o regalo pretendemos compensar la posterior intromisión de los correos en la bandeja de entrada del nuevo suscriptor.
  1. Asunto del e-mail. Un asunto que invite a abrir el correo es la clave para aumentar el número de lectores. Una promesa o una pregunta que requiera una respuesta inmediata y que despierte en el receptor curiosidad al mismo tiempo.
  1. Herramienta de creación de e-mails de diseño adaptable. La mayoría de las herramientas actuales ya tienen en cuenta que el lector no es sólo de ordenador. Ahora también abrimos los e-mails en cualquier dispositivo como tabletas y móviles, por lo que el correo debe poder leerse correctamente en todos los formatos.
  1. Elige la mejor hora. Es importante tener en cuenta los hábitos de las personas que van a recibir el mailing, así debemos evitar las horas de trabajo. Mejor a primera hora entre las 8.00 y las 10.00 de la mañana y también a primera hora de la tarde, de las 15.00 horas a las 16.00 horas.

Con estas recomendaciones, ya estás preparado para introducir la estrategia del mailing en tu plan de comunicación e iniciar una campaña de email marketing. Después del primer envío recaba toda la información que puedas para poder mantener este canal de comunicación abierto.

Cabe destacar que se trata de un canal directo, donde empresa y usuario están comunicados sin intermediarios. Desde Agua y Sal Comunicación planteamos esta iniciativa dentro de una estrategia global de marketing y comunicación 360º.

¡Conéctate con tu cliente potencial!

María José Moreno Mora. Comunicación en Agua y Sal Comunicación. 

Y tú, ¿’te vendes’ o estás ‘vendido’?

marketing onlineLa gestión de la Comunicación está estrechamente vinculada a la función de las Relaciones Públicas, eso ya nadie lo pone en duda. Hasta las mentes pensantes ‘Pro Bolonia’ crearon un Grado específico de Comunicación y RR.PP. Una titulación paralela a los estudios de Marketing, por un lado, y que también transita en paralelo a la carrera (¿qué antiguo suena, verdad?) de Periodismo.

Pues bien, del mismo modo que la Comunicación va más allá del Periodismo, las Relaciones Públicas también mantienen un recorrido que se distancia del Marketing. Sin embargo, durante muchos años nos hemos hartado de ver como los periodistas encontraban acomodo en la gestión de la comunicación (lícito, por otra parte) y los marketinianos asumían roles de public relations… sencillamente les iba en el cargo y contaban con su nada desdeñable vis comercial. Lo que ocurre, es que tanto uno como el otro de los trasvases de profesionales han condicionado, desdibujado y reformulado cada una de estas competencias: Comunicación y RR.PP. Sin olvidar que el ejercicio de las mismas ya requería de unas habilidades que, por otra parte, no todos tenían. Y por si no fuera poco, en los últimos años, tras la irrupción y consolidación de las nuevas tecnologías, se ha reconstruido el espacio de comunicación. Un espacio que cabalga entre lo que ya conocíamos y que se complementa ahora con lo digital. Y el peso de uno y otro se reparte casi al 50 por ciento.

Recuerdo cuando daba mis primeros pasos como asesor de comunicación y relaciones públicas y cómo esta era una función casi de tapadillo, en la sombra, entre bambalinas. Estábamos ahí, el cliente notaba nuestra presencia, pero no éramos visibles para el público. Nos conocía quien nos tenía que conocer y nuestro valor dependía del peso de nuestra agenda de teléfonos y contactos.

Pero llegó lo digital y es como si, en cierto modo, hubiésemos salido todos del armario. Empezamos a ‘pisar’ la escena, a hacernos ‘visibles’ (que se lo digan a Mario Vaquerizo: de RR.PP de Alaska y otros artistas a… colaborador en TV/Radio, showman, cantante o lo que haga falta).

twitter

Parece que el branding personal nos ha empapado tras una sorprendente gota fría a ese tipo de profesionales (RR.PP/Com) y que las redes se han convertido en el centro de la ciclo génesis. ¡Vale! Está claro que hay mucha ‘seta’ también por ahí; de esos que ni sienten ni padecen y como tales, pues, no comunican. Pero en nuestro gremio, si quieres captar negocio, el mejor lugar sigue siendo un evento y tu mejor aval tu perfil digital y si quieres que te contraten fuera de tu entorno: muéstrate/véndete en la red.

Y justo ahí es donde radica el problema, donde puede que nos pasemos de frenada, donde puedes pasar de ‘venderte’ a ‘estar vendido’. ¿Haces una simple prueba? Revisa tu muro, ve atrás en el tiempo, tres semanas, dos o cuatro meses y saca tus propias conclusiones. ¿Te gusta lo que ves? ¿La historia que cuentas? ¿Coincide con la imagen que tienes de ti mismo? Decide, pues, por ti mismo si ‘te vendes’ bien o si por el contrario ‘estás vendido’. El mérito o demérito, eso sí, no dejarán de ser tuyos.

Imagen o palabra ¿y tú de quién eres?

Del papel couché al papel borrego En un tiempo en el que la profesión periodística se descompone por desuso, por falta de ‘norte’, por escaso rigor y menos calidad en los contenidos, por malos sueldos y nulo corporativismo pedagógico… paso de seguir.
En un momento de sobre saturación que no de información que pota la red; en un presente en el que te rasgas las vestiduras, al menos yo lo hago, cuando ves un programa de estudios de 2º de la ESO, o cualquier otro, para el caso es lo mismo. Cuando hay personas que ya no recuerdan en qué consistía la tradición epistolar y que ni tan siquiera cogen lápiz y papel para hacer la lista de la compra ¿qué podemos esperar de la palabra? ¿De verdad sigue teniendo fuerza?
Hemos prostituido el lenguaje a través de múltiples canales (chat, sms, guaxap, redes…) y algunos aún diferenciamos entre una meretriz y una señora (algo que, por otra parte, nunca fue fácil), pero qué hacemos con los que no varían su gramática a pesar del canal, qué pasa con los titulados universitarios que cometen faltas de ortografía. No deberíamos haber perdido unas bases que nos situaban a todos al mismo nivel, después allá cada cual con su formación y su especialización. Pero no puedo con los ingenieros que no saben escribir, ni con los médicos que no saben argumentar una idea, por citar dos ejemplos de ‘bata blanca’*.
Hace un par de meses escasos, discutí con un médico especialista en ‘gastro’ que me confirmó un diagnóstico de intolerancia al gluten y me mandó callar, cuando lo único que yo hacía era acabar sus frases, seguramente por mi incontinencia verbal, que me viene de tanto en tanto, o quizás porque me ponía más nervioso su incapacidad para acabar sus oraciones que mi recién adquirida tara. Por cierto, en todos los años de carrera ¿tienen algún módulo/taller de psicología? ¿De cómo dirigirse a un paciente/cliente? Veo los libros de mis sobrinos y me preocupa la cantidad de pruebas tipo test, para no cansar sus manos con el noble arte de la escritura y para no forzar su cerebro más que con conceptos cortos, asépticos y bien empaquetados.
Me agotan mis alumnos (salvo honrosas excepciones) universitarios, cuando confunden redactar con la labor periodística. Redactar es una tarea de todos en su quehacer diario, ya sea un informe, un discurso, un e mail, una ponencia, unas palabras de bienvenida, un contrato, un convenio, un orden del día, el acta de una reunión, un parte de daños, un diagnóstico, una memoria, un texto para la web, unas palabras de despedida… ¿Sigo? Otra cosa es lo que encontramos en la mayoría de medios: bazofia, también en su mayoría, escrita de manera apresurada. Pero y lo que nos bombardea la red: webs y blogs, principalmente, que asumen la misión catalizadora, antaño ocupada por los mass media… pues eso, nos arrojan más morralla y si quieren incluyen este sitio desde el que les escribo, pero me revuelve las tripas encontrar portales o blogs ‘de referencia’, se supone que especializados y cuyo contenido es humo, por no decir que el contenido ni está ni se le espera. Ahí es donde debería tomar forma el nuevo periodismo y qué me dicen de los seo, los feo y los porculeros del ‘tranqui, yo te muevo en la red y lo petas’.
Me canso de escuchar en foros y debates que la clave del éxito, al menos una parte importante en este nuevo entorno ya 3.0, radica en el contenido. Pero sigo devanándome los sesos en si de verdad le interesará a la mayoría ‘el contenido’, la palabra, la argumentación, la información, la opinión, la idea… o nos basta con una bonita imagen (aunque el copy la haya cagado) que poder mover con el dedito de izquierda a derecha, de arriba a bajo, o ampliar utilizando ya dos deditos y poco más. Espero que no sea así. Porque aunque una imagen valga más que mil palabras, mil palabras bien ordenadas pueden componer una imagen preciosa.
Ejemplos de bonitos titulares:
* Bata blanca: dícese de aquellos titulados superiores, que no solo son titulados sino que además magnifican su condición de ‘superiores’. Pese a que en el fondo también puedan acabar padeciendo de la próstata, acudan al terapeuta, les abandone su pareja o les recorten prestaciones como al resto de mortales.

Marcas 2 – Consumidores 0 (que no consumidor 2.0)

Los consumidores. Los verdaderos triunfadores de la comunicación 2.0.

Esa casta que tantas penurias y abusos ha sufrido y que ahora (parece) ha visto recompensado su esfuerzo.

Esos parias olvidados con unas tragaderas infames capaces de resistir horas y horas de tele tienda en horarios imposibles.

Los mismos que ahora esperan a las puertas del Apple Store el día de su apertura para obtener su ‘juguetito’.

Idénticos a los que han esperado una tortura de días al comprobar que en la tienda ya estaba agotado. Y lo mismo hablo de un smartphone que de una muñeca Monster High.

Los consumidores del rollo táctil, de la aplicación fácil, de la tablet para plantar en cualquier reunión en la que tomar cuatro notas ilegibles en una pantalla borrosa con los últimos restos de margarina ultra diet de tu pareja.

Los chupa sangres de la wifi a toda costa y del geo localizador para largar a cascoporro dónde se encuentran, sin saber ellos mismos en qué punto están en la escala del ‘jhonnymencuentro’.

Los del climatizador bi zona. Los del 3D y smart TV.

El grifo de cerveza instalado en la chaise longue; bueno, con estos comulgo más.

La bebida espirituosa tras el menú degustación. Vamos, el chupito ‘de gratis’ que te jode la sobremesa.

El parrot, el led, el low cost del fashion week, el mega surround, la estación meteorológica de alcoba.

El último gadget para tu nuevo amigo íntimo.

Pues bien, todos ellos, los consumidores son, bueno somos, los triunfadores de la noche. Somos reinas por un día. No, no por un día, nos han dado el mando. Tenemos elPOWER engrasado y listo para usarlo y es entonces cuando: Horreur!

Aguas de Valencia te sube la factura (que no emite, solo te llegan los cargos) un 6% de media. ¿Tendrá algo que ver el agujero de EMARSA?

Iberdrola te envía comerciales masca chapas con zapatos de punta y traje imposible de la boda de su cuñado, él mismo que ha accedido a casarse porque dejó preñada a ‘la Vane’ y aprovecha el régimen abierto de fin de semana para celebrarlo por todo lo alto. Y trata de venderte contratos duales tan imposibles como su estilismo, al tiempo que te explica que aquello de las facturas bimestrales va a desaparecer, porque entre otras cosas están denunciados por hacer lecturas ficticias.

O va Ono y te exige que la solicitud de baja la envíes por fax: ¡en 2014! Y Vodafone te renueva automáticamente sus contratos de forma unilateral sin tu firmar nada, pero si cambias de compañía te sanciona con cantidades astronómicas y para solucionarlo tienes que llamar tú. O el compromiso Bancaja o Bankia o Branquias o cómo mierdas se llamen, que con su código de buena conducta te penaliza si tu cuenta no rebasa los 2.000 €, te cautiva de por vida igual que aquella quebrada CAM con sus asquerosas ‘participaciones preferentes’ que han dejado en la estacada a miles de pensionistas que han querido recurrir a sus fondos, no para pegarse una buena vida, que se la merecen, sino para acudir en rescate de sus hijos, puesto que se han quedado en el paro y no pueden hacer frente a una hipoteca y el banco de turno (quizá él mismo) ha pasado su informe a la central para plantearse, en tiempo indefinido, la dación en pago. Algo que, por cierto, solo he escuchado a la Banca Cívica decir que se muestra proclive a aceptarlo.

O el Banco Popular, al que vas a cobrar un cheque en ventanilla emitido por su propia entidad, en la misma ciudad y te cobra comisión por no hacerlo en la ‘oficina de origen’. ¡Qué miserables!

Pero vas y te cambias la adsl a Iberfone, una filial de la mega Indra que ha pegado el pelotazo con la administración y resulta que su servicio de atención al cliente pasa por llamar a un 902, que además no está operativo los fines de semana (qué consideración con el gremio de teleoperadores).

Y todo eso cuando tiempo atrás escuchaba a un alto cargo de gasnatural, ahora tambiénfenosa que se vanagloriaba de decir que no quería clientes ‘cautivos’, sino ‘cautivados’, instantes antes de lanzar a arrasar con todo a una pléyade de acólitos subcontratados, desesperados por asegurarse las comisiones por captación de cada nueva instalación o cliente.

Y me planto ya, porque esto no tiene fin y no entro en las ‘ventas flash’.

¡Vaya, pues qué poder tenemos los consumidores! Mientras ellas, las corporaciones, viven del contrato que en su día nos hicieron firmar, del servicio de mantenimiento y del seguro. Nos generan la necesidad y nos esclavizan. En definitiva, pagamos por la luz, el agua, internet, teléfono, gas… y creo que bastante, para la mierda de servicio de atención al cliente que presta el 95% de todas ellas.

Por todo ello, aprovecho estos foros y la comunicación 2.0. para, al menos, trasladarles mi queja, que será la de muchos. Ese tipo de quejas que no tienen cabida en sus webs ‘blancas’ o redes en las que se presentan, porque al final, también están ‘capadas’ como eunucos y me cargan sus fotos de banco de imagen a 1$ y sus mensajes sacados de un manual de autoayuda barato de marketing para primerizos.

Empresa de servicios: ¡Enséñame la pasta!