Gracias y adiós, 2021

¿Cómo has vivido los pasados doce meses?, pandémico, frenética o como sea que te hayas sentido , se está acabando. Toca revisar, rememorar y agradecer, ¿por qué no? lo que nos haya enseñado, para dar la bienvenida a un nuevo año que llega envuelto en lazos de seda mental. ¿Cómo será?, ¿qué nos traerá? Recapitulemos y proyectemos pues, qué sera de «nos» en 2022.

Hemos vivido 2021 como en una montaña rusa: contagiados, confinadas, recuperados, vacunadas, pasando página y en estos últimos días de año, de nuevo preocupados. En lo laboral, primero a medio gas, luego cogiendo velocidad de crucero y acabando atacados. En lo personal y familiar, igual de frenético, porque los hijos e hijas, ya nos lo dijeron y no le dimos importancia, pero no nos permiten bajar el ritmo.

Así que para 2022 proyectemos mucha paz y perfeccionemos nuestra capacidad de relativizar. Seguro que nos ayuda y ayudaremos sin saberlo a terceras personas.

Pere Ferrer

En el plano profesional, 2021 ha sido para mí un año muy especial porque he entrado a formar parte del equipo de Agua y Sal Comunicación. Un equipo formado por compañeras y un compañero que me hacen sentir valorada y respaldada. A nivel personal, este año también ha sido intenso. Sobre todo, por la maldita pandemia que no da tregua a esta cabecita mía.  Sin embargo, me quiero quedar con lo bueno y me voy a quedar con lo bueno. Con ver crecer a mis hijas, que siempre llenan mis días de cariño, y con tener a mi familia y a mis amistades siempre a mi lado. Y eso es, precisamente, lo que le pido a este nuevo año que está a punto de comenzar. Tener y sentir el calor de mi gente siempre muy cerquita.

Belén Villarroya 

Este año que dejamos atrás ha sido un año de retos. La situación provocada por la pandemia nos está poniendo a prueba a todo el mundo y parece que llegamos a 2022 de la misma manera. En estos momentos, cuando aflora lo mejor y lo peor, me quedo con lo bueno, que ha habido mucho. Siempre gracias a un equipo resilliente y clientes y clientas que nos siguen apoyando. También ha sido el año de La niña amarilla y eso se merece todos los aplausos del mundo.

Al año que estrenamos le pido más empatía con todo lo que está ocurriendo, más comunicación y, sobre todo, más amor en todo lo que hacemos.

Desirée Tornero

En 2021 he recibido muchos regalos, y el más grande ha sido saber que me acompañan en la vida personas de una calidad humana increíble. Ha nacido un proyecto de vida que comparto con todas ellas, La niña amarilla, y que ahora es también de todas ellas. Desde Edurne Pasaban y las personas que dan su testimonio en el libro a mi familia, mis compis de Agua y Sal, mis amistades y aquellas personas a quienes me he ido encontrando viviendo esta increíble aventura, entre profesionales, supervivientes y sobrevivientes del suicidio. Estoy más que agradecida y abrumada del amor que hay en el mundo. Soy consciente del sufrimiento, de la enfermedad, de la muerte, del dolor y de la tristeza que también hay. Sé que forman parte de la experiencia vital y me han enseñado visitándome más de una vez; y, sin embargo, siento que en la balanza de la vida siempre pesa más el amor. Y proyecto más amor para todo el mundo durante 2022.

María de Quesada

Si miramos atrás, el balance es positivo. Buenos recuerdos en familia, proyectos laborales que han salido adelante y sobre todo que veo crecer a mis hijos. Una mirada alegre de tres años que te devuelve a lo importante en los días más difíciles y un preadolescente que cuando le pregunto qué le ha gustado de 2021, me dice que no ha habido apenas enfados y el baloncesto. Lo dicho, ellos saben lo que vale la pena. Para el próximo año, espero con ilusión las sorpresas que deparará y seguir aprendiendo cada día.

María José Moreno

Desde luego resumiría este 2021 con una palabra: SUPERACIÓN.

Este año nos ha puesto muchos retos por delante, montañas que parecían inexpugnables y de las que ahora, tratamos de disfrutar de sus vistas. Aceptando cómo ha sido la escalada hasta la cima, quedándonos con los momentos que han valido la pena y lo que hemos aprendido del trayecto que hemos recorrido de la mano con amor y respeto. Parece un tópico pero este año he sentido como nunca ese sentimiento.

Y en cuanto a propósitos, tiro de nuevo de los más manidos, en 2022 voy a cuidarme más en todos los aspectos de la vida.

Cora Raga

 

La magia de la intención

Enero (y este especialmente) trae una motivación extra que es la de empezar el año con la página en blanco. Una oportunidad de seguir adelante con lo que funciona en nuestras vidas y para dejar ir lo que no.

 
Una resolución es algo que se decide con determinación, tanto que en uno de sus significados se trata de un decreto, providencia, auto o fallo de autoridad gubernativa o judicial. Las resoluciones y propósitos suponen que si no las consigues has fallado, no has sido suficientemente constante, y en nuestras mentes con tendencia al auto juicio esta sensación puede ser demoledora.
Dejar de fumar, bajar de peso, ir al gimnasio, conseguir un trabajo ideal, una pareja perfecta… ¿te suenan? Muchas veces este tipo de propósitos nos llevan directamente a la frustración porque lo normal es empezar con mucha motivación y después caer en el agujero al ver que no conseguimos nuestros objetivos de manera inmediata. Esta clase de metas nos invitan a machacarnos mentalmente mientras queremos conseguirlas y directamente a sentirnos horriblemente mal si no lo hacemos.
La magia de la intención
Al establecer una intención, el punto de partida es mucho más compasivo y puedes avanzar sin tener ese apego al resultado y disfrutando del viaje. Una intención puede ser: tratarme mejor a mí misma y a los demás, ser más amable, ver el lado positivo, escuchar con más atención, cuidar de mi salud, explorar mi paciencia, soltar algo que no me sirve…
 
Habrá muchos momentos en que no lo consigas pero no habrás fallado porque lo estás intentando, y una cosa que no podemos proponernos es ser la perfección personificada porque no existe más que en nuestras mentes como concepto, y es variable de persona a persona. Eso lo tenemos claro, ¿verdad? Pues te animamos a que este 2021 empieces con una lista de intenciones alineadas con tu bienestar porque ¿sabes qué? Te mereces lo mejor y todo cambio empieza por ti. 
Que en 2021 todas tus intenciones se conviertan en realidades.
María de Quesada es periodista y profesora de yoga. En Agua y Sal Comunicación gestiona RRSS y crea contenidos, puedes encontrarla como @MariaDeQuesada en las redes.
 

Las nuevas tendencias de consumo 

El consumo se encuentra presente en nuestro día a día. Algo que se incrementa en estas fechas, primero con el Black Friday (que está a la vuelta de la esquina), pasando con las ofertas de antes de Navidad y el colofón en las fiestas navideñas. Aunque las tendencias a la hora de comprar se modifican, los consumidores somos diferentes y se nota a la hora de elegir lo que queremos.

El comportamiento de los nuevos consumidores ha cambiado, más información a nuestro alcance. Eso lo tenemos claro, ya que actualmente estamos más conectados. No sin mi smartphone es una norma de vida. Nos conectamos para comprar la comida, la ropa, los regalos e incluso los libros. Por lo que, las estrategias de las empresas se esfuerzan en hacer de estos momentos una experiencia que queramos repetir.

Además, en mi entorno cada vez más se percibe el movimiento saludable. Ya no sólo nos centramos en practicar yoga, pilates o correr, sino también nos centramos en la industria de la alimentación y bebidas. Lo que se conoce como realfooding ahora ya no basta con comer ensaladas, ahora también nos enseñan a interpretar las etiquetas de los productos para poder evitar la tentación de productos ultraprocesados. Lejos las grasas saturadas y el azúcar.

Sostenibilidad

La tendencia que más me gusta es apoyar los productos sostenibles y las marcas que cumplen los principios éticos. Ya sea en términos de impacto ambiental, en sostenibilidad, o sobre todo en igualdad. Una campaña muy navideña es la de los juguetes de Toy Planet que presenta su catálogo apoyando la igualdad de género. A la hora de jugar los coches, las muñecas, las cocinitas o los trajes de superhéroes son iguales para niños que para niñas. Debemos romper con los clichés sexistas.

La vida cambia y la sociedad modifica sus gustos con ella. Y como mi compañera Cora me recuerda, nuestra vida es líquida (de Zygmunt Bauman) aunque eso da para un artículo entero. Pero sí, la incertidumbre de que nada permanece está latente en nosotros, por eso elegimos cada vez más experiencias, vivir momentos en lugar de poseer objetos. Viajar, conciertos, teatros, musicales, viajar otra vez.

Consumir sí, pero con cabeza. Con toda la información a nuestro alcance podemos apostar por las marcas saludables, por las que apoyan el medio ambiente y los principios éticos en los que creemos.

María José Moreno es responsable de contenidos y gestión de RRSS en Agua y Sal Comunicación. También podéis seguirla en redes sociales: @MajosMoreno