Comunicar en 2021

Pararse y escuchar qué opinan las personas profesionales de la comunicación es todavía una virtud que no todas las empresas tienen. Parece que en España, y pleno siglo XXI, la postura de las agencias de comunicación o la figura del dircom están desdibujadas del panorama empresarial.

Muchas personas empresarias viven en una constante crisis de fe con respecto a sus la figura del/de la profesional de comunicación. En multitud de ocasiones vemos como los/las jefes/as deciden los planes estratégicos de comunicación o le dicen a su jefe/a de prensa qué puede comunicar a los medios y qué no. ¿Qué ocurre entonces? ¡Sorpresa! Las campañas, estrategias y demás peripecias que se inventa no funcionan.  

La COVID-19 ha traído consigo nuevas oportunidades en el mundo de la comunicación, nuevas herramientas tecnológicas revolucionarias que permitirán a las empresas en un futuro próximo -porque hay luz al final del túnel- posicionarse y promocionarse de forma rápida y eficaz en el mercado. Porque lo que no se comunica no existe y llevamos casi cien años de letargo con respecto a estas prácticas. Es hora de despertar y de poner el foco en lo que realmente importa: comunicar funciona. 

Retos pospandemia

Con toda seguridad podemos afirmar que las empresas se enfrentan a un reto en cuanto a las formas de comunicar post COVID-19. Las predicciones auguran un futuro muy oscuro, casi negro, para aquellos que no se adapten a la digitalización con gran celeridad. Hoy en día no estar online es casi “Crónica de una muerte anunciada”, como diría Gabriel García Márquez. La era de la comunicación será más comunicativa que nunca y se nutrirá de las nuevas tecnologías para ofrecer servicios hasta ahora impensados, puesto que la innovación sigue y seguirá siendo la tendencia al alza en todos los sectores, incluido este. 

En los últimos años hemos visto cómo las estrategias de comunicación han cambiado radicalmente, cada vez se vende menos producto y más valores. Sin duda invertir en un plan estratégico en comunicación de valores será un must -como en la moda- para las empresas que quieran seguir creciendo. Al hilo de esto último cabría destacar también la importancia en el alma y la pasión como motores de las relaciones, no solo para con los clientes o públicos potenciales, sino también con los las personas empleadas. Esto puede suscitar duda y controversia porque ¿cómo vamos a mostrar humanidad en una era de digitalización? Se puede y se debe fomentar la relación interpersonal, adaptando las relaciones a la digitalización y viceversa. 

Lo cierto es que los/las profesionales aseguran que la pandemia trae nuevas oportunidades en el mundo de la comunicación y es fundamental que las empresas escuchen a los gabinetes de comunicación para aprovechar la situación, porque recuerden: lo que no se comunica no existe. 

Pati Cervera es copywriter, adicta a la moda y a las RRSS. Podéis seguirla en @paticervera_

La magia de la intención

Enero (y este especialmente) trae una motivación extra que es la de empezar el año con la página en blanco. Una oportunidad de seguir adelante con lo que funciona en nuestras vidas y para dejar ir lo que no.

 
Una resolución es algo que se decide con determinación, tanto que en uno de sus significados se trata de un decreto, providencia, auto o fallo de autoridad gubernativa o judicial. Las resoluciones y propósitos suponen que si no las consigues has fallado, no has sido suficientemente constante, y en nuestras mentes con tendencia al auto juicio esta sensación puede ser demoledora.
Dejar de fumar, bajar de peso, ir al gimnasio, conseguir un trabajo ideal, una pareja perfecta… ¿te suenan? Muchas veces este tipo de propósitos nos llevan directamente a la frustración porque lo normal es empezar con mucha motivación y después caer en el agujero al ver que no conseguimos nuestros objetivos de manera inmediata. Esta clase de metas nos invitan a machacarnos mentalmente mientras queremos conseguirlas y directamente a sentirnos horriblemente mal si no lo hacemos.
La magia de la intención
Al establecer una intención, el punto de partida es mucho más compasivo y puedes avanzar sin tener ese apego al resultado y disfrutando del viaje. Una intención puede ser: tratarme mejor a mí misma y a los demás, ser más amable, ver el lado positivo, escuchar con más atención, cuidar de mi salud, explorar mi paciencia, soltar algo que no me sirve…
 
Habrá muchos momentos en que no lo consigas pero no habrás fallado porque lo estás intentando, y una cosa que no podemos proponernos es ser la perfección personificada porque no existe más que en nuestras mentes como concepto, y es variable de persona a persona. Eso lo tenemos claro, ¿verdad? Pues te animamos a que este 2021 empieces con una lista de intenciones alineadas con tu bienestar porque ¿sabes qué? Te mereces lo mejor y todo cambio empieza por ti. 
Que en 2021 todas tus intenciones se conviertan en realidades.
María de Quesada es periodista y profesora de yoga. En Agua y Sal Comunicación gestiona RRSS y crea contenidos, puedes encontrarla como @MariaDeQuesada en las redes.