El Día Internacional de la Mujer es todos los días

El 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer y es un buen momento para reflexionar sobre lo logrado, seguir avanzando en el camino del cambio y celebrar la valentía y la determinación de las mujeres de a pie que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

El mundo ha logrado cambios sin precedentes, pero nos preguntamos, ¿algún país ha logrado la igualdad de género en 2020?

Hoy existen restricciones legales que impiden a 2.700 millones de mujeres acceder a las mismas opciones laborales que los hombres. Menos del 25% de los parlamentarios eran mujeres en 2019 y una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia de género. Y el cambio está en nosotras, en cada una de las personas que formamos parte de esta sociedad global en la que nuestros hijos e hijas crecen. La «generación T», o generación táctil, nace en torno al año 2010 y se encuentra en pleno desarrollo educativo, el reto es que ellos y ellas crezcan en igualdad y la fomenten a sus familias y parejas.

Desde ya.

Hoy y ahora.

Hoy y ahora queremos dar voz en nuestro blog al equipo de Agua y Sal, y que cada persona exprese lo que este día significa para ella:

Javier Beltrán es estudiante de diseño en la Universidad Católica: «Pese a que no soy mujer, considero este día muy importante, y creo que debería de serlo para todos y todas. ¿Por qué? En mi familia las mujeres siempre han podido hacer todo solas. Han sabido sacar adelante su vida y su familia, han roto estereotipos y han superado sus límites sin ser ni conscientes de ello y con todas las trabas que implicaba, y sigue implicando ser mujer en muchos aspectos. Es necesario valorar todo este trabajo, por las mujeres que superaron penurias en el pasado, por las que luchan ahora y siempre, y para que la mujer del futuro no tenga que enfrentarse a la misma discriminación y desigualdad a las que aún se someten, por desgracia, muchas mujeres en la actualidad. El Día de la Mujer es un día para todas y cada una, de reflexión y protesta, y debería ser un punto de partida para la mejora, el cambio y el avance de nuestra sociedad».

María de Quesada es periodista, comunicadora en RRSS y profesora de yoga. «El Día de la Mujer fue ayer, es hoy y es mañana. Cada día es el día de la mujer en nuestras relaciones personales, laborales y sobre todo con nosotras mismas y nosotros mismos. Si somos más conscientes de los pequeños gestos diarios en casa, con la familia, en el trabajo y con cualquier persona desconocida en la calle el cambio existe. Que cada una de las personas seamos ejemplo del mundo de igualdad en el que queremos vivir y el que las nuevas generaciones hereden. Tomo como ejemplo de mujeres increíbles a mi abuela Rosario Ibáñez, que estudió la carrera de Ciencias Químicas en  los años 30 del siglo XX en València y fue la primera mujer licenciada en esta disciplina en España, haciendo caso omiso a las recomendaciones de su padre, que la paseaba a ella y a sus hermanas en calesa por la ciudad para encontrar marido; a mi otra abuela Encarna Bernabeu, que con una grave enfermedad que le paralizaba la pierna, crió a mi madre y a mi tío y sacó adelante todo lo que tenía que sacar; a mi madre, María José Herrero, mi gran ejemplo de valentía, honestidad y fortaleza, capaz de darnos a mí y a mis hermanas todo el amor que ella no ha recibido y más. Por todas ellas, todas las que somos y seremos, ¡feliz Día de la Mujer todos los días!».

María Bueno

Ilustración de María Bueno @pezonesrevueltos

Pere Ferrer es periodista y consultor en comunicación: «El Día de la Mujer se ha convertido para mí  en un homenaje a mi madre, que permanece muy viva en el recuerdo; un reconocimiento a mi mujer, todo un ejemplo de lo que supone educar y trabajar en estos tiempos; un agradecimiento diario a mi ‘dire y compis’ y en un deseo latente, para que en un futuro próximo no reparemos en que se puede distinguir a las personas por su género, que no haga falta hacerlo. Mi hija y su generación ya son más conscientes de ello».

María José Moreno es periodista y responsable de RRSS: «Siempre he sido feminista y no me planteó otra forma de ser. Es un hecho que, para mí, que me he criado en una casa con mayoría de mujeres, la igualdad y el respeto no era una cuestión de género. En mi familia se hablaba en femenino, antes de necesitar el leguaje inclusivo, el mundo era de colores y no distinguíamos entre chicos y chicas a la hora de elegir profesión, juego o ropa. En mi vida profesional, he tenido la suerte de trabajar con muchas mujeres profesionales y de tenerlas como jefas. Mujeres que saben de igualdad y no ponen barreras. En los últimos tiempos, soy consciente que, en la faceta de madre, hoy por hoy, hay mucha falta de feminismo. Lo veo en mi casa, y también en las casas de muchas amigas (que no en todas). La corresponsabilidad de las tareas cuando hay niños recae más en la mujer. Necesitamos más hombres feministas».

Desirée Tornero es periodista, emprendedora y directora ejecutiva de Agua y Sal Comunicación: «Será que he tenido mucha suerte, mis referentes son tres mujeres valientes, mi abuela, mi madre y mi tía. Desde pequeña las he visto liderar, emprender y criar. Las tres son ejemplo de fortaleza. Mujeres que en cada momento alzaron la cabeza y tomaron decisiones. A las tres me gustaría parecerme un poco».

María Gil es estudiante de periodismo en la Universidad Cardenal Herrera CEU: «El 8 de marzo es un día de alegría, de celebración, de estar orgullosa de ser mujer; de reivindicar que somos esenciales y necesarias en la sociedad. Es un día para recordar a aquellas que lucharon por nuestros derechos, pues gracias a ellas hoy podemos ser libres y llegar donde nos propongamos. El 8 de marzo es, sin duda, un día para estar unidas y pensar qué podemos hacer para que la igualdad sea realmente efectiva».

Cora Raga es graduada en Comunicación, Marketing y Relaciones Públicas  y gestiona contenidos, RRSS y publicidad: «Porque cada día sea 8M, por todos los ejemplos de mujeres en la historia y que no nos han dejado tener como referente, por las veces que no nos han tenido en cuenta y nos han hecho callar, por nuestras madres, abuelas, compañeras y amigas. Por las niñas que se merecen crecer en igualdad y sin estereotipos. Porque la igualdad es cosa de todas y de todos, no podemos dejar que nos sigan callando. “Nos quitaron tanto, que nos acabaron quitando el miedo».

 

Generación Igualdad

Este año el tema  en la ONU se denomina “Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres” , siguiendo los pasos de la campaña de ONU Mujeres con el mismo nombre (Generación Igualdad) y que conmemora el 25º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (1995), la hoja de ruta más progresista para el empoderamiento de las mujeres y las niñas en todo el mundo

Hagamos que 2020 sea un año decisivo para las mujeres y las niñas en todo el mundo. Hoy y ahora.

Fuentes estadísticas: ONU

De romanos, vulvas no me salen

Nos han timado a todas y a todos. Desde que nos enseñaron que el masculino genérico incluía a las mujeres, empezamos a usarlo sin preguntarnos nada y a mí me han pasado cuarenta años. Hace poco, asistí con una amiga periodista a una charla de la filóloga, feminista y especialista en lenguaje inclusivo y no sexista, Teresa Meana. Tenía algunas dudas y, de repente, se  volatilizaron dando paso a una gran claridad. 

Si leemos:

Cansados, llegaron los tres al pueblo.

¿En qué pensamos?: ¿los amigos?, ¿los hidalgos?, ¿los chavales? Pues no, se trataba de dos mujeres y un caballo.

Todas nos transformábamos en todos en el momento en que un niño, adulto o hasta un caballo entraba en la sala. Fuéramos una o quinientas éramos todos. Todavía hoy seguimos siéndolo en muchos textos y bocas, aunque cada vez menos. Hoy sabemos, gracias a estudios como este del departamento de Artes Plásticas del IES Berenguer Dalmau (Catarroja), que el masculino genérico NO incluye a las mujeres.  Ni en el imaginario de la persona que lo lee, ni en el de la que habla o escribe. Podéis sacar vuestras propias conclusiones diciéndole a vuestras hijas o hijos que dibujen dos astronautas, tres presidentes y una sala de enfermeros (todos muy masculinos genéricos). El timo de la estampita en la lengua ha durado bastante, y ahora que tengo voz, voy a usarla de por vida.

Para la RAE, y tristemente para toda la sociedad, el uso genérico del masculino «tiene que ver simplemente con el principio básico de la economía lingüística». Se han ahorrado nombrarnos durante demasiados años, y ya es hora de emerger del limbo lingüístico para tener presencia en la imagen colectiva. Y si tú crees que estás incluida, allá va otro ejemplo:

Los romanos vivían en villas.

Si estás pensando en mujeres es porque te lo he sugerido yo antes, o porque eres del 0,1 % de la población. A mí se me presentan señores romanos con faldas, eso sí, y que vuele la imaginación. Pero de romanos, vulvas no me salen.

Aunque no ha sido siempre así en la historia, este fragmento del Decreto de expulsión de los judíos (y judías, claro), de 1492, nos descubre lo contrario:

«E mandamos que nadie de nuestros reinos sea osado de
recebir, acoger o defender pública o secretamente a judío nin judía pasado el término de julio so pena de confiscación de todos sus bienes. 
Dado en esta ciudad de Granada el Treinta y uno dí­a de marzo del año de nuestro señor Jesucristo de 1492. Firmado Yo, el Rey, Yo la Reina, y Juan de Coloma, secretario del Rey y la Reina quien lo ha escrito por orden de sus Majestades».

Teresa Meana dice lo siguiente al respecto de la citada economía del lenguaje: «No es una repetición nombrar en masculino y femenino cuando se representa a grupos mixtos. Son realidades diferentes y como tales deben ser nombradas. Así pues, no es duplicar ya que duplicar es hacer una copia y no es el caso. Tampoco es válida la objeción que remite a la economía del lenguaje. Éste es una herramienta a nuestro servicio, y son las inquietudes, vivencias y pensamientos que volcamos en él los condicionantes que realmente limitan nuestros usos, no el lenguaje en sí mismo».

Para mí, la economía del lenguaje es otro invento más para quien quiera ahorrarse a las mujeres. Señores y señoras de la RAE (que hay siete de cuarenta y cinco, por cierto), de ahora en adelante no me ahorraré ni una hija, ni una amiga ni una socia.

Llevo cuarenta años enterrada en la lengua «de todos» y en la mía propia. Pasaré todo lo que me quede desenterrándonos a todas de los todos, los ciudadanos, los humanos, los romanos, los alumnos, los estudiantes, los niños o los  empleados. Y si alguien tiene dudas, que yo las tengo y muchas, aquí tenéis algunas estrategias sacadas de este libro de la filóloga para combatir el uso sexista y androcéntrico del lenguaje. Porque las palabras NO se las lleva el viento. Gracias por tu labor inmensa, Teresa.

María de Quesada es periodistaprofesora de yoga. En Agua y Sal Comunicación gestiona RRSS y crea contenidos, puedes encontrarla como @MariaDeQuesada en las redes.

No hay lugar para los mezquinos

Desde este blog hablamos sobre libros, gastronomía, viajes, comunicación… Esta semana el post pretendía dar la bienvenida al verano, una estación que nos encanta, pero la noticia del suicidio de Verónica se me ha quedado en el estómago y da vueltas sin parar en mi cabeza. Cada detalle de este macabro suceso es más indignante, más asqueroso.

Todas y todos tenemos un pasado, vivimos el presente y buscamos un futuro, Verónica ya no.

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Mujeres y mujeres de Agua y Sal

Hoy es el Día Internacional de la Mujer y por eso quiero dedicar el post en el blog de Agua y Sal al alma mater de nuestra agencia, con permiso de Pere, él es el de los chistes (malos): Desirée, María José, María, y la que escribe, Cora; aunque tampoco me quiero olvidar de nuestras colaboradoras, Esther y Rosana.

Todas ellas son un ejemplo a seguir y si hay algo que tengan en común es su constancia y tesón.

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